Con la intención de conocer la sierra de Leia o Aziro, me acerco junto con J.M. Guinea a Nabarniz, Bizkaia. Nuestra idea es realizar una circular de unos 15km y 700 metros de desnivel positivo pasando por las cimas de Illuntzar, Galarregi y Bustarrigan; y también por la entrada de la sima de Ineritze, la más profunda de Lea-Artibai.

Mapa.

Mapa.

Perfil.

Perfil.

A la entrada del barrio de Elexalde (363m.), encontramos un pequeño parking adecuado para dejar el coche. Siguiendo la calle principal (SE), dejamos a nuestra derecha la iglesia de Santa María de Gorritiz (s.XVI) y continuamos por asfalto hasta el barrio de Merika. Nada más entrar en el barrio, hay una bifurcación en la que se opta por la pista de la izquierda; marcada ya con un peculiar cartel en el que se lee “Iluntzar”.

Pasamos junto a la antigua iglesia de Elexalde.

Pasamos junto a la antigua iglesia de Elexalde.

A la salida del pueblo ya hay un cartel que nos habla de la sima de Ineritze.

A la salida del pueblo ya hay un cartel que nos habla de la sima de Ineritze.

El cementerio con la sierra de Arrola detrás.

El cementerio con la sierra de Arrola detrás.

Podemos ver nuestro cercano objetivo desde el comienzo.

Podemos ver nuestro cercano objetivo desde el comienzo.

El cruce que tomaremos en Merika.

El cruce que tomaremos en Merika.

No tardando mucho, la pista comienza a adentrarse en el bosque de la ladera occidental del Illuntzar; tras un giro a la derecha, la abandonaremos para continuar por una serie de senderos señalizados con postes de madera. El estrecho camino ataja ganando altura entre la vegetación, y los carteles nos terminarán guiando hasta la balsa de Pagoeta (664m.), ya en el collado situado entre la loma de Irurkitza y el Illuntzar. Remontamos a nuestra derecha la herbosa ladera para terminar culminando en lo que queda del vértice geodésico de Illuntzar (726m.); hacia el sureste, llaman la atención las vistas sobre el Bedartzandi y Urregarai.

El camino es de grava en su comienzo.

El camino es de grava en su comienzo.

Continuamos por una serie de senderos señalizados.

Continuamos por una serie de senderos señalizados.

Este tramo tiene su encanto.

Este tramo tiene su encanto.

Cruzamos la pista para continuar hacia la balsa de Pagoeta.

Cruzamos la pista para continuar hacia la balsa de Pagoeta.

Balsa de Pagoeta.

Balsa de Pagoeta.

Lo que queda del vértice.

Lo que queda del vértice.

Imponentes Bedartzandi y Urregarai.

Imponentes Bedartzandi y Urregarai.

Buzón de Illuntzar.

Buzón de Illuntzar.

Nuestros próximos pasos nos llevan de vuelta a la balsa de Pagoeta, para seguir el cordal superando la loma de Irurkitza (672m.) y descendiendo después al collado de Ineritze(644m.); donde encontraremos la entrada a la sima homónima. Esta sima posee una profundidad de 340 metros y Javi Urrutia nos cuenta en Mendikat.net sobre ella:

“La leyenda dice que una madre y su hijo se precipitraon al vacio al tratar de alcanzar una flor que había brotado de un mostajo en la entrada de la cavidad. Más abajo brota agua ferriginosa cuyo color rojo se atribuye a las vestimentas encarnadas que portaba la madre. En la ladera E. del mismo monte Illuntzar se abre la cueva de Illuntzarreko lezea, cuya profundidad es de 120 metros”.

Loma de Irurkitza.

Loma de Irurkitza.

Dejamos atrás Illuntzar.

Dejamos atrás Illuntzar.

Llegamos a Ineritze.

Llegamos a Ineritze.

Tras sacar unas fotos y observar las chapas de la reunión desde la que suelen rapelar los espeleólogos, continuamos en dirección Noroeste a través del cordal. Superamos tres lomas (Potrollokorta, Mandalesta y Motrollu) y descendemos hasta enlazar con una pista a la altura de un pabellón. Siguiéndola a nuestra derecha, cruzamos una barrera y continuamos de frente hasta llegar a un cruce de caminos. A la izquierda está la pista que utilizaremos para regresar a Elexalde más tarde; y a la derecha la que utilizaremos ahora para ascender hacia Mendinagusi y Galarregi.

Parabolts en el rápel de Ineritze.

Parabolts en el rápel de Ineritze.

Dejamos atrás la sima.

Dejamos atrás la sima.

Avanzamos por el cordal hacia el Noroeste.

Mirada atrás al cordal recorrido.

Panorámica hacia la zona del Galarregi.

Panorámica hacia la zona del Galarregi.

Antiguo tractor junto al pabellón.

Antiguo tractor junto al pabellón.

En el cruce a la derecha hacia Galarregi.

En el cruce a la derecha hacia Galarregi.

Cuando la pista hace un giro a derecha, vemos una sima en la que han tirado una moto, un coche, y alguna cosa más… así muestra el ser humano el poco respeto que tiene a la madre tierra… Unos 300 metros más adelante, encontramos también lo que posiblemente sea una prospección minera; pegando a la pista. Al llegar a la siguiente curva de herradura, abandonamos la pista y tomamos la fuerte pendiente (NE) que lleva al collado situado entre Galarregi y Mendinagusi.

Restos en la sima.

Restos en la sima.

Posible prospección.

Posible prospección.

Por la pista que asciende al collado entre las dos cimas.

Por la pista que asciende al collado entre las dos cimas.

Al llegar al collado, nosotros giramos a la derecha (E) y caminamos a través del pinar en busca de la cima de Mendinagusi (571m.); aunque no recomiendo esta visita, ya que ni hay vistas ni ningún objeto en la cima, lo cierto es que a nosotros nos regaló varios minutos de observación de un corzo que se detuvo ante nuestra presencia. Regresamos después al collado, y seguimos la senda que se dirige hacia Galarregi (W). En los últimos metros no vemos clara la aproximación a la cima, y hacemos un ataque directo entre la vegetación; llegando con dificultad al buzón (Galarregi, 596m.).

Fauna que se deja ver en Mendinagusi.

Fauna que se deja ver en Mendinagusi.

Cima de Mendinagusi, no merece la pena...

Cima de Mendinagusi, no merece la pena…

Por la senda que lleva a Galarregi.

Por la senda que lleva a Galarregi.

Cima de Galarregi.

Cima de Galarregi.

Aunque tendremos que atravesar un joven pinar intransitable y repleto de telarañas en esta época del año; continuamos hacia el Oeste para bajar a la cercana pista forestal. El camino nos lleva por otro pinar más limpio y bonito, perdiendo altura hasta enlazar con otra pista de grava. Al llegar a una bifurcación, escogemos el camino de la izquierda, pasando junto a un refugio con mesas en su exterior. Cualquiera de los dos caminos que encontramos a continuación, llevan al collado anterior al Bustarrigan; aunque el de la derecha que es el que utilizamos nosotros, da más rodeo. Una vez que estamos en el collado, lo mejor es subir directos en busca de la cima; pero en nuestro caso usamos este camino para la bajada. Nosotros para subir seguimos el camino que rodea la cima por la izquierda y después regresamos por el cordal hacia atrás hasta encontrar el buzón (Bustarrigan, 561m.); rodeado de maleza.

Avanzamos por un pinar más limpio.

Avanzamos por un pinar más limpio.

Refugio.

Refugio.

Hacia Bustarrigan.

Hacia Bustarrigan.

Cima de Bustarrigan.

Cima de Bustarrigan.

Regresamos al collado tras sacar unas fotos; y a partir de aquí os recomendaría volver por donde vinimos, para seguir por la pista pasando bajo el Galarregi y así llegar al cruce donde está la pista que baja a Nabarniz (Airoko Lepoa). Y digo esto porque nosotros seguimos el sendero que desciende hacia el Norte del Bustarrigan, el cual aparece en varios mapas; y aunque al principio parece estar bien, termina convirtiéndose en una auténtica jungla. He intentado corregir esto en el track y en el mapa para que no os encontréis en nuestra misma situación (llegamos a perder un gps que apareció días después).

El sendero que cogimos nosotros para la bajada, nada aconsejable...

El sendero que cogimos nosotros para la bajada, nada aconsejable…

La mencionada pista de hormigón baja en fuerte pendiente al barrio de Zabala, donde se continúa por carretera (S) para afrontar los últimos metros hasta Elexalde.

La pista de hormigón que lleva de vuelta a Nabarniz.

La pista de hormigón que lleva de vuelta a Nabarniz.

Figura en un edificio de Elexalde.

Figura en un edificio de Elexalde.

El track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8268056

La majada de Degurixa, uno de los rincones más bellos de Euskal Herria, es el epicentro de la ruta que realizamos en esta ocasión. Tomando como campamento base el embalse de Urkulu, realizaremos una circular de 21km y 1200 metros de desnivel positivo; visitando perfectos miradores como lo son Kurutzebarri, Bizkarlatza o Andarto por ejemplo.

Mapa 1.

Mapa 1.

Mapa 2.

Mapa 2.

Perfil del recorrido.

Perfil del recorrido.

Desde Aretxabaleta, accedemos al embalse de Urkulu; encontrando una buena zona de aparcamiento en el punto que se unen las carreteras GI-3131 y GI-4131. Junto a una fuente nace el camino que debemos seguir, hacia la norte del Kurutzebarri. Pronto cruzaremos una langa para atravesar un prado y al final de este, dejar a nuestra izquierda un antiguo caserío. A partir de aquí un empinadísimo sendero ataja por el pinar de frente, evitando varios zig-zags. Al llegar a la fuente de Altziniturri, se sigue el camino a la izquierda y al llegar a una borda, continuamos a la derecha.

Comenzamos por el camino de la fuente.

Comenzamos por el camino de la fuente.

El sendero ataja por una "pindia" pendiente.

El sendero ataja por una “pindia” pendiente.

Fuente de Altziniturri.

Fuente de Altziniturri.

Por este bello sendero remontamos hasta salir a campo abierto en la cuerda nororiental del Kurutzebarri. Superamos este tramo de amplias panorámicas (SW) en busca de la cruz de nuestra primera cima. Tras pasar junto a un altar, atravesamos el karst hasta la cima de Kurutzebarri (1112m.); la cima más conocida de la sierra de Zaraia. En el buzón se puede leer un sentido adiós a Felix Iñurrategi y en el centro de la cruz vemos como cuelga curiosamente el portabrocas de un taladro.

Un mar de nubes bajo nosotros al salir del bosque.

Un mar de nubes bajo nosotros al salir del bosque.

Curioso poste al acercarnos a Kurutzebarri.

Curioso poste al acercarnos a Kurutzebarri.

Alcanzando la cruz.

Alcanzando la cruz.

Buzón de Kurutzebarri.

Buzón de Kurutzebarri.

Una mirada desde la cima hacia Elorreta.

Una mirada desde la cima hacia Elorreta.

Cruz de Kurutzebarri.

Cruz de Kurutzebarri.

Buscamos el mejor paso hacia el Sur para atacar a la cúspide de la sierra de Zaraia. Destrepamos por la roca y avanzamos por un prado que nos vuelve a meter en el karst justo antes de coronar la cima de Elorreta (1141m.). Desde el buzón, bajamos guiados por algún hito (SE) hacia el pequeño alto de Apotza (1071m.). Seguimos descendiendo hasta el collado homónimo (también conocido como Kargaleku) y continuamos de frente (SW) para ascender directamente por el hayedo a la cima de Aranguren (1149m.). En esta cima de bonitas vistas, tuvimos una interesante conversación con un veterano, sobre el creciente uso de zapatillas en el monte; la agradable compañía hizo que nos olvidaramos del tiempo…

Dejamos Kurutzebarri a nuestra espalda.

Dejamos Kurutzebarri a nuestra espalda.

Camino a Elorreta.

Camino a Elorreta.

Foto de equipo en Elorreta.

Foto de equipo en Elorreta.

Panorámica desde Elorreta.

Panorámica desde Elorreta.

Vistas a Orkatzategi desde Apotza.

Vistas a Orkatzategi desde Apotza.

Atrás queda Elorreta.

Atrás queda Elorreta.

Aranguren desde Apotza.

Aranguren desde Apotza.

Ascendemos hacia Aranguren.

Ascendemos hacia Aranguren.

Buzón de Aranguren.

Buzón de Aranguren.


Pero en algún momento hay que seguir; unos 80 metros al sur-sureste se encuentra el buzón del Aranguren Sur (1136m.), al que no dudamos en acercarnos tampoco. Desde esta cima la aproximación al Aranguren Txiki, que se encuentra medio kilómetro al Sureste; se divisa complicada. Pero para solventar el caótico karst y bosque cerrado, fuimos descendiendo por el lado derecho de la cuerda que los une, hasta llegar al collado donde unas marcas de pintura indican ya la subida a la cima de Aranguren Txiki (1106m.). Lo cierto es que merece la pena bajar hasta esta cima, ya que se trata de un buen balcón sobre la depresión de Degurixa.

Buzón de Aranguren Sur y Arlutz y Erlaitz al fondo.

Buzón de Aranguren Sur y Arlutz y Erlaitz al fondo.

Descendemos hacia Aranguren Txiki.

Descendemos hacia Aranguren Txiki.

Seguimos las marcas que llevan a la cima.

Seguimos las marcas que llevan a la cima.

Vistas desde Aranguren Txiki.

Vistas desde Aranguren Txiki.


Nuestro siguiente paso es ascender al Arlutz, para lo que debemos volver al collado y pasando junto a una cueva que hace de acceso a una sima, continuar hacia el suroeste-oeste saliendo a un prado. Aquí empieza la fuerte pendiente que remontamos en busca de la mayor cota; de esta forma alcanzamos primero el Arlutz Oriental (1126m.) e inmediatamente después el Arlutz (1129m.). Otro perfecto mirador sobre el poljé de Degurixa, que lo cierra por el Oeste.

Pasamos junto a la cueva que da acceso a la sima.

Pasamos junto a la cueva que da acceso a la sima.

Sima.

Sima.

Arlutz desde el descampado.

Arlutz desde el descampado.

Arlutz Oriental en primer plano y Arlutz al fondo.

Arlutz Oriental en primer plano y Arlutz al fondo.

Aranguren desde Arlutz Oriental.

Aranguren desde Arlutz Oriental.

Maruatx desde Arlutz Oriental.

Maruatx desde Arlutz Oriental.

Buzón de Arlutz.

Buzón de Arlutz.

Muy cercano, hacia occidente, se encuentra el pequeño promontorio de Erlaitz. Aunque no tiene gran interés, su cercanía nos obliga a hacer cumbre. Bajamos a la depresión que nos separa de la cima y nos abrimos paso entre el karst hasta alcanzar el buzón (Erlaitz 1108m.). Regresamos después al camino que atraviesa por medio de las dos últimas cimas, y lo seguimos hacia el Sur. Pasando primero junto al túmulo de Deguria II y luego el de Deguria I, ascendemos hacia la aplanada loma del Bizkarlatza (1095m.); donde nos espera su buzón, vigía de los molinos de Elgea.

Hay que bajar a la depresión para acceder a Erlaitz.

Hay que bajar a la depresión para acceder a Erlaitz.

Cima de Erlaitz.

Cima de Erlaitz.

Túmulo de Deguria I.

Túmulo de Deguria I.

Bizkarlatza.

Bizkarlatza.

Regresamos sobre nuestros pasos a continuación, hasta encontrar un camino a nuestra derecha que desciende hacia Degurixa. Nos quedamos impresionados al llegar a la entrada del encajonado valle; un verde manto cubre la base rodeada de montañas de caótico karst. Atravesamos el poljé de Oeste a Este hasta llegar a la bifurcación que hay justo bajo el Maruatx. Aquí giramos a la derecha y buscamos el mejor acceso hacia la cima, llegando a la entrada de una cueva en la cara Norte de la montaña. Atravesamos la cueva saliendo por la otra boca y completamos los últimos metros hasta la cima de Maruatx (1019m.); este si que es realmente el “faro” de Degurixa, una visita que no nos debemos perder.

Tomamos el camino de bajada a Degurixa.

Tomamos el camino de bajada a Degurixa.

El poljé de Degurixa frente a nosotros, increíble lugar.

El poljé de Degurixa frente a nosotros, increíble lugar.

Mirada atrás al camino por el que hemos accedido al valle.

Mirada atrás al camino por el que hemos accedido al valle.

Lugar ideal para las cabañas de pastores.

Lugar ideal para las cabañas de pastores.

Llegando al cruce bajo Maruatx.

Llegando al cruce bajo Maruatx.

Dejamos una borda a nuestra derecha.

Dejamos una borda a nuestra derecha.

Entrada y salida de la cueva de Maruatx.

Entrada y salida de la cueva de Maruatx.

Foto de cima en Maruatx.

Foto de cima en Maruatx.

Buzón de Maruatx, "faro" de Degurixa.

Buzón de Maruatx, “faro” de Degurixa.

Descendemos por la cresta (S), hasta que encontramos una bajada factible a nuestra izquierda, para atravesar un campo de helechos (E) y comenzar el último ascenso de la jornada hacia el Andarto. Esta subida aunque breve, es dura; de las que no dan descanso. Los hitos nos guían hasta el buzón (Andarto, 1074m.), desde donde una vez más disfrutamos de las vistas sobre Degurixa y también del embalse de Urkulu.

Atravesaremos el campo de helechos hacia Andarto.

Atravesaremos el campo de helechos hacia Andarto.

Maruatx queda atrás ya.

Maruatx queda atrás ya.

Pasillo final hacia la cima.

Pasillo final hacia la cima.

Vista de pájaro sobre Degurixa.

Vista de pájaro sobre Degurixa.

Buzón de Andarto.

Buzón de Andarto.

Panorámica hacia el Sur desde el Andarto.

Panorámica hacia el Sur desde el Andarto.

Zoom a Gazteluko Aitza.

Zoom a Gazteluko Aitza.

Bajamos de la montaña al valle de nuevo, y caminamos hacia la majada pastoril (NW) para alcanzar el camino que asciende a Kontrastako Lepoa, a nuestra derecha. Este es el paso que utilizaremos para regresar a nuestro punto de partida. Un bonito PR nos guiará durante la bajada, alternando la pista con antiguos caminos, hasta alcanzar el arroyo de Arbe. Pasaremos junto a una cascada ahora seca, en la que hay una fuente; y un poco más adelante, el PR abandona definitivamente la pista, para continuar junto al cauce del arroyo. Este solitario sendero, nos deja entrever los caprichos del agua a su paso por el fondo del barranco; y enlaza con la pista casi en el mismo comienzo del embalse de Urkulu. Después, solamente tendremos que seguir el bidegorri que rodea el pantano (NW), para cruzar Goroeta y terminar llegando a nuestro punto de partida.

Tomando el camino de Kontrastako Lepoa.

Tomando el camino de Kontrastako Lepoa.

Seguimos el PR de bajada.

Seguimos el PR de bajada.

La cascada está seca.

La cascada está seca.

Aquí se abandona la pista.

Aquí se abandona la pista.

Se trata de un sendero solitario paralelo al arroyo.

Se trata de un sendero solitario paralelo al arroyo.

Llegando al final del sendero.

Llegando al final del sendero.

Estas son las vistas que nos quedan cuando se va terminando la caminata...

Estas son las vistas que nos quedan cuando se va terminando la caminata…

Goroeta.

Goroeta.

Embalse de Urkulu.

Embalse de Urkulu.


El track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8202556

Aquí os va un nuevo reportaje ferretero de Cantabria; una vez más acompañado por J.Benito y con la incorporación de J.M. Guinea (será su primera ferrata), nos acercamos a Socueva (Arredondo) para realizar la vía ferrata homónima. Catalogada como Extremadamente Difícil o K5, supera un desnivel de 250m. en 550 metros de recorrido. Sumando la aproximación, visita a la ermita de San Juan y el descenso por el puerto de Cubillas del Aire; el recorrido queda en 2,5km. Tiene dos variantes, para poder evitar el paso de K5; pero aún cogiendo la opción “fácil” resulta una ferrata explosiva y atlética.

Mapa.

Mapa.

Perfil de la ferrata.

Perfil de la ferrata.

En Socueva, tomamos la pista que sube a la ermita de San Juan y en nuestro caso, decidimos dejar el coche en el último cruce que hay antes de ésta, para así luego a la bajada tenerlo más cerca. Cogemos los bártulos y siguiendo la pista de la derecha nos dirigimos a visitar la ermita primero. Aprovechando el resguardo de las paredes calizas, se debió construir en el siglo IX, aunque el “pórtico” de la entrada es de reciente construcción (s. XIX).

Pared de comienzo.

Pared de comienzo.

Ermita de San Juan.

Ermita de San Juan.

Interior de la ermita.

Interior de la ermita.

Volvemos atrás, justo donde se encuentra el parking de la ermita. Allí vemos como hay una abertura en medio de los helechos, que realmente es el sendero de aproximación al comienzo de la vía. Nos aseguramos a la línea de vida, y vamos allá, ¡¡a por la ferrata!! Desde el comienzo la pared es vertical, se trata de una ferrata en la que hay que aprovechar cada zona de descanso. Ayudados de grapas y anillas, ascendemos en línea recta hasta llegar a los últimos metros del “primer largo”, donde tendremos que valernos de los agarres naturales (cazos sobre todo), para alcanzar la repisa donde hay una cadena a modo de pasamanos.

Vista de la pared desde el parking de la ermita.

Vista de la pared desde el parking de la ermita.

Comenzando. Foto de J.Benito.

Comenzando. Foto de J.Benito.

A continuación hacemos una breve travesía a la izquierda sobre la repisa, y volvemos a salir a una pared con patio, donde encontramos la variante en forma de travesía y el desvío para ir hacia el paso de K5 hacia arriba. En nuestro caso vamos por lo “fácil”, que hemos venido a disfrutar.

Nos metemos en la travesía. Foto de J.Benito.

Nos metemos en la travesía. Foto de J.Benito.

Pero esta variante tampoco es un paseo, la sensación de patio es extrema y tendremos que aprovechar los apoyos naturales en más de una ocasión; de las tres vías ferratas más nuevas de Cantabria, es la que más se aproxima a la escalada. Tras avanzar un rato en horizontal, volvemos ascender en vertical, teniendo que tirar bien de brazos y realizando pasos de abrir bien las piernas. Hacia el final de este tramo la pared se tumba un poquito y llegamos al punto donde se unen las dos variantes. Fin del primer tramo, hora de descansar…

A la salida del primer tramo.

A la salida del primer tramo.

Punto de unión de las dos variantes.

Punto de unión de las dos variantes.

Las vistas sobre Rocías y Mortillano son impresionantes.

Las vistas sobre Rocías y Mortillano son impresionantes.

Nos encontramos en una empinada ladera herbosa, que sigue estando protegida con línea de vida y nos lleva a una repisa diagonal de tierra resbaladiza. Aquí comienza el próximo tramo vertical. Una vez más los pasos son de fuerza y no hay descanso. La salida se hace por una terraza de roca a la derecha, un paso bonito en el que aunque no se vean, hay buenos cazos para agarrarse y no pasar miedo. Y así saldremos otra vez a una ladera herbosa.

Hacemos una travesía herbosa.

Hacemos una travesía herbosa.

Travesía diagonal de tierra resbaladiza.

Travesía diagonal de tierra resbaladiza.

Ambiente.

Ambiente.

Salida del penúltimo tramo.

Salida del penúltimo tramo.

La línea de vida nos lleva una vez más atravesando la ladera a una pared; se trata del último tramo de la ferrata. Más sencillo y corto que los anteriores, resulta anecdótico; aunque también tiene su punto, ya que hay que mirar bien dónde se pisa y hay unos buenos asideros calizos para las manos que nos hacen olvidar la ferralla. Y así acaba la ferrata.

Vistas hacia el camino de bajada.

Vistas hacia el camino de bajada.

En el último tramo. Foto de J.Benito.

En el último tramo. Foto de J.Benito.

Encontramos una sima casi al final.

Encontramos una sima casi al final.

Llegando al final.

Llegando al final.

Aquí termina la historia.

Aquí termina la historia.

Para la bajada salimos al camino que se suele utilizar para bajar del Porracolina a Socueva; y descendemos por él mientras disfrutamos de las vistas sobre la pared recorrida. De hecho, vemos a gente realizando la actividad. Este camino nos lleva directos al coche sin pérdida; mientras intercambiamos impresiones de la Vía Ferrata de Socueva.

Observando las paredes al inicio de la bajada.

Observando las paredes al inicio de la bajada.

Adivinando el recorrido que hemos realizado. Foto de J.Benito.

Adivinando el recorrido que hemos realizado. Foto de J.Benito.

No podemos dejar de mirar la pared.

No podemos dejar de mirar la pared.

Vemos más gente en la ferrata.

Vemos más gente en la ferrata.

Vídeo:

El track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8093991

Limitando La Rioja con Castilla y León, la Sierra Cebollera será nuestro objetivo en esta ocasión. Utilizaremos una ruta de 25km y 1200 metros de desnivel positivo, para recorrer gran parte de los dosmiles que rodean el barranco de Puente Rá y visitar sus conocidas cascadas. J. Benito será mi compañero esta vez, con quien llevaba tiempo planeando esta salida. Este es su reportaje: http://zieft.blogspot.com.es/2014/07/20140719-circular-sierra-cebollera.html

Mapa.

Mapa.

Ortofoto.

Ortofoto.

Perfil de la ruta.

Perfil de la ruta.

Desde Villoslada de Cameros, siguiendo la pista que avanza junto al río Iregua, se llega al cruce (Pontón del Achichuelo) de la pista que asciende a la ermita de Lomos de Orios (1.415m.). Esta ermita barroca del siglo XVII, de la que Hugo Fernández nos cuenta un par de leyendas en Mendikat.net ( http://www.mendikat.net/monte.php?numero=4279 ), será nuestro punto de partida. Avanzando hasta la fuente que hay junto al santuario, encontramos unas marcas naranjas y verdes que nos guían por el sendero que une Villoslada de Cameros con la ermita. Ganamos altura por un bonito pinar (NW) y terminamos llegando a un cruce de caminos. Aquí tomaremos el camino de la derecha, balizado también como “Sendero de Pajares”; el cual nos ayudará a seguir la línea del cordal, llegando enseguida a nuestra primera cima: Alto del Achicharre (1630m.). En este tramo nos siguió un tranquilo mastín que parecía llevar días sin comer… menos mal que unos pocos metros más adelante encontramos un cocido en el suelo que le sirvió para darse un buen festín… Allí nos despedimos de su compañía.

Ermita de Lomos de Orios.

Ermita de Lomos de Orios.

Primeros metros.

Primeros metros.

Llegamos al cruce donde se nos juntará el mastín.

Llegamos al cruce donde se nos juntará el mastín.

Panorámica de la cima de Achicharre.

Panorámica de la cima de Achicharre.

Cima de Achicharre con Cueva Grande detrás.

Cima de Achicharre con Cueva Grande detrás.

Abandonamos a nuestro compañero.

Abandonamos a nuestro compañero.

El siguiente paso es seguir el cordal en busca del Collado del Aspa (SE); primero avanzamos por prados y pinares, después los pinares destrozados por algún temporal se adueñan de los prados, mientras la pendiente se acentúa; y por último aparece el caos de rocas en el que nos orientamos mediante hitos. Desde el Collado del Aspa (1917m.), enfilamos hacia el Sur y siguiendo el sendero, coronamos la cima del Alto de Cueva Grande (2081m.), dominada por un gran hito.

Se pueen ver ardillas con facilidad en este tramo.

Se pueden ver ardillas con facilidad en este tramo.

Comienzan las rocas.

Comienzan las rocas.

Tiene buena pinta...

Tiene buena pinta…

Avanzamos entre el caos camino a Cueva Grande.

Avanzamos entre el caos camino a Cueva Grande.

De izquierda a derecha: Pico Verde, Mesa de Cebollera y Cueva Grande.

De izquierda a derecha: Pico Verde, Mesa de Cebollera y Cueva Grande.

Comienza el fresco en la cima de Cueva Grande.

Comienza el fresco en la cima de Cueva Grande.

Frente a nosotros se encuentra la inapreciable cima del Alto de La Gamella (2102m.), a la cual nos acercamos siguiendo el sendero entre el brezo y donde una simple losa con un hito de piedras sobre ella hacen las veces de cumbre. Pero es otro “dosmil”, así que la visita es obligada. Desde aquí nos ponemos como objetivo otra cima más llamativa a modo de fortaleza rocosa, es el Pico Verde que se encuentra hacia Oriente. Progresamos entre el brezo una vez más intentando buscar el paso más cómodo y tras una sencilla trepada coronamos la cima (Pico Verde, 2095m.); disfrutamos de vistas privilegiadas sobre el embalse de Pajares y la Mesa de Cebollera.

Seguimos el sendero hacia el Alto de La Gamella.

Seguimos el sendero hacia el Alto de La Gamella.

Una gran losa en la cima de la Gamella.

Una gran losa en la cima de la Gamella.

Progresamos hacia el Pico Verde.

Progresamos hacia el Pico Verde.

J.Benito en la cima del Pico Verde.

J.Benito en la cima del Pico Verde.

Vistas al embalse de Pajares.

Vistas al embalse de Pajares.

Ahora continuamos en busca de la cúspide de la sierra de Cebollera; rodeamos el circo glaciar (S) y nos subimos a los cortados de la Mesa de Cebollera, donde encontramos un impresionante bloque separado de la pared. En pocos minutos más alcanzamos el vértice y buzón con forma de mesa (Mesa de Cebollera, 2163m.).

Mesa de Cebollera desde el Pico Verde.

Mesa de Cebollera desde el Pico Verde.

Mirada atrás al Pico Verde.

Mirada atrás al Pico Verde.

Un gran bloque se desprende del cortado.

Un gran bloque se desprende del cortado.

Cortados de la Mesa de Cebollera.

Cortados de la Mesa de Cebollera.

Foto de equipo en la cúspide de la sierra.

Foto de equipo en la cúspide de la sierra.

El Moncayo se muestra entre la bruma.

El Moncayo se muestra entre la bruma.

El frío viento parece querer desanimarnos aquí; además, vemos como el cordal se muestra como una infinita meseta. Pero continuamos la marcha (SW) sin afrontar fuertes desniveles y alcanzar enseguida la cota de 2162m., correspondiente a La Mesa Sur. Dejando el cordal que se extiende hacia oriente de lado (Pico Laguna), continuamos ganando altura (S) suavemente para pasar primero junto a una chabola de losas y coronar después la cima del Alto de La Chopera (2135m.).

La Mesa Sur.

La Mesa Sur.

Chabola camino al Alto de La Chopera.

Chabola camino al Alto de La Chopera.

Panorámica de la cima de Chopera.

Panorámica de la cima de Chopera.

Cima del Alto de La Chopera.

Cima del Alto de La Chopera.

Perdemos altura hasta el siguiente collado (2095m.), mientras observamos la depresión del Hoyo Mayor a nuestra derecha. Afrontamos otro breve repecho y alcanzamos la cima que da nombre a la sierra: Cebollera (2141m.). Un buzón a modo de tronco y hacha, y un vértice sobre un pilón de losas son los únicos habitantes de esta cumbre.

Mirada atrás según avanzamos hacia el Cebollera.

Mirada atrás según avanzamos hacia el Cebollera.

Subida al Cebollera.

Subida al Cebollera.

Ascendiendo al Cebollera.

Ascendiendo a la cumbre.

Panorámica de la cima de Cebollera.

Panorámica de la cima de Cebollera.

La cima que da nombre a la sierra.

La cumbre que da nombre a la sierra.

Nuestro próximo objetivo es el Telégrafo (2081m.), de lejos se ve el gran montón de piedras que corona la cima. Apenas tendremos que recorrer 1,5km desde el Cebollera para alcanzarlo; queda a tiro de piedra. Y tras esta cima, volveremos a perder altura siguiendo el sendero (NW) para después comenzar a ascender hacia el Peñón de Santosonario. Pero a medio camino abandonaremos el sendero y nos adentraremos en el brezal, a nuestra derecha; en busca de otro “dosmil” inapreciable: Cuesta Bellida (2001m.). Hay dudas sobre si esta cima realmente supera los dosmil metros, pero ya que estamos ahí… no la podemos dejar de lado.

Vistas del Hoyo Mayor tras abandonar el Cebollera.

Vistas del Hoyo Mayor tras abandonar el Cebollera.

De lejos se ve el montón de piedras de la cima del Telégrafo.

De lejos se ve el montón de piedras de la cima del Telégrafo.

Cima del Telégrafo.

Cima del Telégrafo.

Camino al Cuesta Bellida y Santosonario.

Camino al Cuesta Bellida y Santosonario.

Cuesta Bellida, cuestionado dosmil.

Cuesta Bellida, cuestionado dosmil.

Y una vez más regresamos al sendero para atacar la última cumbre de la jornada. Cuando vemos la cresta que se desprende de la cima, decidimos subirnos a ella a pesar de que no es necesario. Así le damos un poco más de ambiente a la ruta, y superando los grandes bloques, terminamos alcanzando los buzones (Santosonario 2058m.). Desde aquí se disfruta de la vista sobre las cimas más occidentales de la sierra: Castillo de Vinuesa y Buey.

Volvemos al sendero para ir a por la última cima.

Volvemos al sendero para ir a por la última cima.

Castillo de Vinuesa y Buey desde Santosonario.

Castillo de Vinuesa y Buey desde Santosonario.

Cresta del Santosonario.

Cresta del Santosonario.

Buzones del Santosonario.

Buzones del Santosonario.

Pero a partir de aquí comienza nuestro camino de regreso. Destreparemos (W) como si quisiéramos volver al cordal que seguíamos, y después giraremos hacia el Norte rodeando la cima; para seguir la cuerda que se extiende en esa dirección. Tras aproximadamente kilómetro y medio desde la cima, deberemos fijarnos en unos hitos que nos ayudarán a buscar el cortafuegos que desciende (NE) a la pista que recorre toda la sierra a media altura. Según salimos a la pista, la atravesamos para buscar un viejo camino que salva un gran desnivel, dibujando varias zetas hasta alcanzar el arroyo de Puente Rá.

Dejamos atrás el Santosonario.

Dejamos atrás el Santosonario.

Buscamos la bajada hacia el cortafuegos.

Buscamos la bajada hacia el cortafuegos.

Bajando por el cortafuegos.

Bajando por el cortafuegos.

Tomamos el camino que lleva al fondo del barranco de Puente Rá.

Tomamos el camino que lleva al fondo del barranco de Puente Rá.

Alcanzamos el arroyo.

Alcanzamos el arroyo.

Seguimos el cauce del río mientras disfrutamos de los saltos y cascadas, y decidimos parar en uno de los pozos para comer algo y poner los pies a remojo. La verdad que si el día fuese más caluroso, el baño no nos lo iba a negar nadie… Después pasamos junto a la más alta de las cascadas de Puente Rá, donde nos topamos con un grupo de Scouts (este camino es muy frecuentado por “domingueros”) y tras sacar unas fotos proseguimos la marcha hasta llegar a un cruce, donde un cartel nos señala el sendero que en 2,7km lleva a la ermita de Lomos de Orios.

Encontramos pozas...

Encontramos pozas…

...y cascadas...

…y cascadas…

...que invitan a poner los pies a remojo.

…que invitan a poner los pies a remojo.

Llegamos al salto más alto.

Llegamos al salto más alto.

Visto desde abajo.

Visto desde abajo.

Llegamos al sendero que nos llevará de vuelta a la ermita.

Llegamos al sendero que nos llevará de vuelta a la ermita.

Ascendemos por el sendero balizado (E), que gana altura por un bonito pinar y nos lleva hasta la Majada de las Disecadas. Allí se gira a izquierda y se llega a la pista que recorre la sierra. Y ya solo nos queda un suave descenso a la ermita, nuestro punto de partida. Una gran vuelta para conocer la Sierra de Cebollera, sin lugar a dudas.

Majada de las Disecadas

Majada de las Disecadas

Llegamos al punto de partida.

Llegamos al punto de partida.

El track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=7906720

Esta ruta es la realizada en la marcha social de Mendiko Lagunak del 2.014; que como no pude ir y me pareció una ruta muy interesante, la realicé “a posteriori” con el amigo Kepa. Una vez más recorreremos las tierras de nuestra querida Sierra Salvada o Gorobel; conociendo el portillo de Abate, la cueva de Los Araos y la cueva del Hayal de Curtiveranos. Una circular de unos 14,5km y +750m. en la que disfrutaremos de vistas vertiginosas; y en la que no nos tendremos que olvidar el frontal para recorrer los 470 metros de la cueva de Curtiveranos.

Mapa de la ruta.

Mapa de la ruta.

Ortofoto.

Ortofoto.

Perfil del recorrido.

Perfil del recorrido.

Nuestra ruta parte de territorio burgalés, de Encima Angulo (480m.); un pueblo cercano al puerto de Angulo. Al llegar a la entrada del pueblo por la carretera A-3630, encontramos un pequeño hueco donde dejar el coche. Comenzaremos atravesando el pueblo en dirección suroeste, para salir por la pista que se dirige hacia el barranco formado por la cascada de San Miguel El Viejo. Así daremos un rodeo con la intención de disfrutar de mejores vistas sobre este fenómeno geológico, siguiendo la pista a la izquierda cuando gira para cruzar sobre el arroyo; aunque no es realmente necesario.

Al aparcar el coche nos damos cuenta de que la niebla nos acompañará en parte del recorrido.

Al aparcar el coche nos damos cuenta de que la niebla nos acompañará en parte del recorrido.

Seguimos la pista tras atravesar Encima Angulo.

Seguimos la pista tras atravesar Encima Angulo.

A continuación la pista gira al noreste y gana altura hacia Haedo de Angulo (513m.); entramos por la iglesia y al llegar al último caserío la pista se convierte en una antigua calzada. Cruzaremos una langa después y nos adentramos en un sombrío pero impresionante hayal (E-SE). Cuando llevamos unos 3,5km de ruta, un camino se bifurca a nuestra derecha y comienza a ganar altura (W-SW); esta es nuestra elección. Siguiendo este camino hasta su final, ganaremos altura de una forma progresiva; hasta terminar saliendo del hayal a pocos metros de los verticales muros de la cara norte de la sierra.

Pasamos junto a la iglesia de Haedo Angulo.

Pasamos junto a la iglesia de Haedo Angulo.

Abandonando la pista entramos en una antigua calzada.

Abandonando la pista entramos en una antigua calzada.

Entramos en un impresionante hayal.

Entramos en un impresionante hayal.

En esta bifurcación continuamos a la derecha.

En esta bifurcación continuamos a la derecha.

Y comenzamos a ganar altura.

Y comenzamos a ganar altura.

Tras algún zig-zag la pendiente se acentúa.

Tras algún zig-zag la pendiente se acentúa.

Ahora el terreno se encuentra dominado por altas hierbas (atentos a las garrapatas en verano) en una inclinadísima ladera; que dificultan bastante la progresión. Deberemos seguir ganando altura hacia la pared a la vez que avanzamos hacia el suroeste. De esta forma encontraremos los rastros del sendero colgado que lleva hacia el portillo de Abate. Hoy nos ha tocado día de niebla y apenas nos damos cuenta; pero nos encontramos en un sendero bastante expuesto; donde las vistas son impresionantes en día despejado. Cruzamos una alambrada y disfrutamos del tramo más interesante de este camino; vamos rodeando la sierra hacia el sur y pasamos a una ladera algo menos expuesta, con el Salto de San Miguel frente a nosotros ya.

Al salir del bosque, entramos en una herbosa ladera para arrimarnos a las paredes.

Al salir del bosque, entramos en una herbosa ladera para arrimarnos a las paredes.

Encontramos el sendero del portillo de Abate.

Encontramos el sendero del portillo de Abate.

Vamos rodeando la peña poco a poco.

Vamos rodeando la peña poco a poco.

Aunque a nuestra izquierda divisamos algún canal que nos serviría para atajar hacia el Urieta, continuamos hacia las cercanas paredes que tenemos de frente (S). Vemos como un sendero de cabras avanza bajo las mismas, decido seguirlo mientras Kepa se queda en este punto; y termino llegando a la cueva de Araos. Parece ser que se trata de una cueva sepulcral de unos 300 metros de longitud, ya habitada en la prehistoria. En este blog podéis ampliar la información: http://sierrasalvada.blogspot.com.es/2014/01/cueva-de-araos.html Como Kepa se había quedado atrás, en esta ocasión decido no adentrarme más que unos pocos metros en la cueva y vuelvo a donde le dejé.

Vemos algún canal que nos serviría para atajar hacia Urieta.

Vemos algún canal que nos serviría para atajar hacia Urieta.

Avanzamos hacia las paredes que tenemos frente a nosotros.

Avanzamos hacia las paredes que tenemos frente a nosotros.

Seguimos el sendero que va bajo estas paredes.

Seguimos el sendero que va bajo estas paredes.

Nos vamos acercando a la cueva de Araos.

Nos vamos acercando a la cueva de Araos.

Entrada a la cueva de Araos.

Entrada a la cueva de Araos.

Panorámica desde la entrada de la cueva.

Panorámica desde la entrada de la cueva.

Una mirada al exterior desde el interior de la cueva.

Una mirada al exterior desde el interior de la cueva.

No es complicado adentrarse en la cueva.

No es complicado adentrarse en la cueva.

Curiosos salientes bajo nosotros.

Curiosos salientes bajo nosotros.

Una vez junto con mi compañero de nuevo, avanzamos sobre las paredes que llevan a la cueva y giramos hacia el Este; progresando por una hoyada en la que seguimos una hilera de antiguas repisas de carboneras. A continuación salimos a campo abierto con la loma del Urieta frente a nosotros; solo tendremos que buscar la cota más alta para terminar llegando al buzón colocado por el Gasteiz en el 96 (Urieta, 1.117m.).

Al levantarse las nubes vemos la Sierra Carbonilla y Montes de La Peña.

Al levantarse las nubes disfrutamos de las vistas del cordal que se extiende al Oeste.

Avanzamos entre carboneras.

Avanzamos entre carboneras.

Parte de la fauna que podremos encontrar.

Parte de la fauna que podremos encontrar.

Por campo abierto hacia el Urieta.

Por campo abierto hacia el Urieta.

Foto de cima con el buzón del Urieta.

Foto de cima con el buzón del Urieta.


La ruta continúa hacia oriente; intentamos mantener la altura hasta llegar al comienzo del Hayal de Curtiveranos; situado sobre el portillo de Aro. Comenzamos entonces a descender paralelos a una alambrada, entre un caos de rocas cubiertas de musgo y hayas, y cuando llegamos a la cota de 1.050m. giramos a la izquierda en busca de la entrada de la cueva de Curtiveranos. Nos colocamos los frontales y la humedad nos engulle al adentrarnos en la cavidad; apenas sirve de nada utilizar los flashes de nuestras cámaras por el reflejo de las gotas microscópicas. Se trata de una amplia galería tapizada con resbaladizas rocas, impresionante a pesar de no tener enrevesadas formaciones; y sin peligro de pérdida, ya que tras unos 470m. saldremos a la boca situada en la ladera norte de la sierra.

Las nubes juegan a dibujar curiosas formaciones.

Las nubes juegan a dibujar curiosas formaciones.

Encontramos esta sima en nuestro camino.

Encontramos esta sima en nuestro camino.

Panorámica hacia el Aro en nuestro camino hacia Curtiveranos.

Panorámica hacia el Aro en nuestro camino hacia Curtiveranos.

Llegamos al inicio del hayal de Curtiveranos.

Llegamos al inicio del hayal de Curtiveranos.

Las rocas se encuentran cubiertas por un manto verde.

Las rocas se encuentran cubiertas por un manto verde.

Encontramos la cueva de Curtiveranos.

Encontramos la cueva de Curtiveranos.

La boca de entrada es amplia.

La boca de entrada es amplia.

Toda la cueva es una enorme galería.

Toda la cueva es una enorme galería.

Caminamos con cuidado de no resbalar.

Caminamos con cuidado de no resbalar.

Bonita colada.

Bonita colada.

Vamos llegando a la salida.

Vamos llegando a la salida.

Esta boca es un poco más pequeña que por la que entramos.

Esta boca es un poco más pequeña que por la que entramos.

La boca se estrecha en su salida y mezclamos un cúmulo de sensaciones al salir de la cueva. La sensación de libertad al disfrutar de las asombrosas vistas, se mezcla con la del contraste de la humedad interior y el bochorno exterior. Pero hay que dejar el éxtasis de lado y continuar bajando por la herbosa ladera que nos rodea. Una vez más ojo con las garrapatas y de no llegar rodando al sendero que hay bajo nosotros. Seguimos el camino hasta llegar a una torrentera; en este punto decidimos bajar directamente bosque a través por una empinadísima ladera. Terminamos llegando a un antiguo camino, seguramente utilizado para la explotación de las hayas antaño; y este nos llevará hasta el camino que asciende de Haedo al portillo de Aro. Una vez en este camino, perteneciente al Camino Real de La Sopeña; solo nos queda regresar a Haedo y allí antes de llegar a la iglesia, tomar a la derecha el sendero que ataja hacia Encima Angulo; nuestro punto de partida.

Mezcla de sensaciones al salir de la cavidad.

Mezcla de sensaciones al salir de la cavidad.

Salida de la cueva.

Salida de la cueva.

El camino del portillo de Aro visto desde la salida de la cueva.

El camino del portillo de Aro visto desde la salida de la cueva.

Tras bajar unos metros así se ve el lugar por el que hemos salido de la cueva.

Tras bajar unos metros así se ve el lugar por el que hemos salido de la cueva.

Seguimos el maltrecho sendero hacia la torrentera.

Seguimos el maltrecho sendero hacia la torrentera.

Justo antes de la torrentera bajamos bosque a través.

Justo antes de la torrentera bajamos bosque a través.

La bajada es bastante fuerte.

La bajada es bastante fuerte.

Encontramos lo que parece un antiguo camino tapado por la hojarasca.

Encontramos lo que parece un antiguo camino tapado por la hojarasca.

Bajamos en busca del camino inicial.

Bajamos en busca del camino inicial.

Enlazamos con el camino que viene de Haedo Angulo.

Enlazamos con el camino que viene de Haedo Angulo.

Encontramos fresas silvestres al llegar a Haedo.

Encontramos fresas silvestres al llegar a Haedo.

Volvemos sobre nuestros pasos.

Volvemos sobre nuestros pasos.

Atajamos por el camino que hay a nuestra derecha antes de la iglesia.

Atajamos por el camino que hay a nuestra derecha antes de la iglesia.

Vistas hacia Aro al llegar a Encima Angulo.

Vistas hacia Aro al llegar a Encima Angulo.

Es una ruta que, os aseguro, os sorprenderá. Mil gracias a Mendiko Lagunak por compartirla.

El track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=7742990

BTT-Hereña-San Formerio-Somo

Publicado: 31 agosto, 2014 en BTT

(EUS)

Erribera Goiena eta Trebiñu ezagutzeko mendi txirrindularitza ibilbidea. Puntu interesgarri bezala, San Formerioko eta Santa Marinako baselizak, Armiñón, Quintanillako dorrea, eta Somoko gailurra aurkituko ditugu. Ibilbidearen nondik norakoa hurrengoa da: Hereña-Antezana-Melledes-Pangua-San Formerio-Armiñon-Quintanillako dorrea-Igai-San Pelayoko aztarnak-Rodopio sakana-Somo-Santa Marina-Hereña.

 

(ES)

En mi afán por seguir tachando centenarios alaveses, me acerco en esta ocasión hasta el pequeño pueblo de Hereña para realizar una completa ruta de BTT de 49km y 1.300 metros de desnivel positivo por los alrededores de la Ribera Alta y Treviño. Aunque solo ascenderemos a dos centenarios, San Formerio y Somo; pasaremos por otras cimas y lugares de interés como pueden ser Armiñón, la torre de Quintanilla o la ermita de Santa Marina sobre Caicedo.

Mapa 1.

Mapa 1.

Mapa 2.

Mapa 2.

Mapa 3.

Mapa 3.

Ortofoto.

Ortofoto.

Perfil.

Perfil.

Según llegamos a Hereña (525m.) por la A-4343 en dirección Pobes-Rivabellosa; tenemos una pequeña zona de aparcamiento a mano derecha. Desde aquí el pueblo queda frente a nosotros (S) con el Montemayor sobre él. Como esta cima ya la coroné en otra ocasión, subo hacia la parte alta del pueblo y tomo una pista a mano izquierda que luego se convierte en senda herbosa que rodea la montaña por el norte. Este camino ideal para ir calentando las piernas sin grandes subidas, nos lleva hasta Antezana de la Ribera.

Partimos desde un pequeño aparcamiento a la entrada de Hereña.

Partimos desde un pequeño aparcamiento a la entrada de Hereña.

Rodeamos el Montemayor por este sendero.

Rodeamos el Montemayor por este sendero.

El día se encuentra un poco nublado llegando a Antezana.

El día se encuentra un poco nublado llegando a Antezana.

Al llegar al pueblo, giramos a la derecha dejando la mayoría de caseríos bajo nosotros y alcanzando una pista que asciende en fuerte pendiente a la ermita de Ntra. Sñra. De La Alegría (640m.). Desde el santuario, ascendemos hacia el Noroeste tomando una pista que rodea una charca y después va girando al Suroeste para recorrer el cordal que se extiende hacia Melledes. Una entretenida pista de tierra nos ayuda a pasar primero a escasos metros de la cima de Montarín y más adelante sortearemos la cara Oeste del San Martín para llegar a Melledes (635m.). Allí nos encontramos con una solitaria carretera en la que continuamos a la izquierda (E) para seguir hasta Manzanos y bajar al barrio de La Estación (480m.), donde cruzaremos las vías del tren y pasaremos a la otra vertiente del río Zadorra.

Ermita de Ntra. Sñra. de La Alegría.

Ermita de Ntra. Sñra. de La Alegría.

Pasamos junto a una charca.

Pasamos junto a una charca.

Montarín.

Montarín.

Dejamos atrás Melledes.

Dejamos atrás Melledes.

La estación de Manzanos.

La estación de Manzanos.

Cruzamos el Zadorra.

Cruzamos el Zadorra.

Buscamos entonces un camino paralelos a la autovía (NE) para llegar al cruce por el que se accede a Burgueta. Ganamos altura por carretera mientras una estela nos indica que nos encontramos en el Camino de Santiago por la Vía de Bayona. Atravesamos el pueblo (SE) y después tomamos un camino herboso que se bifurca a la izquierda; pasamos junto a campos de cereales y terminamos llegando a un breve pero agresivo descenso que nos lleva al cementerio de Pangua (548m.). Aquí enlazamos con la pista-carretera que asciende hasta la mismísima cima y ermita de San Formerio (752m.), a donde llegamos tras superar un desnivel de 200 metros en apenas 2km. Javi Urrutia nos cuenta ciertas curiosidades de la ermita en Mendikat.net :

 

Junto a la ermita existen tumbas visigóticas excavadas en la roca, y desde la edad media se da culto en ese lugar a San Formerio. Las reliquias del Santo se guardan en una urna de seis llaves. Cada llave la posee el cura de un pueblo : Lacervilla, Añastro, San Esteban, Pangua, Estavillo y Burgueta. En 1742, los fieles habían destrozado el busto yaciente del sepulcro ( XVI ) por la costumbre de arrancarle un trozo de piedra como eficaz remedio para el dolor de cabeza. En las fiestas en honor del santo, se saca su cabeza de la urna para la celebración de la eucaristía. Las aguas que manan de la fuente cercana al santuario poseen propiedades curativas al haber surgido, según tradición, por una pisada del caballo donde iba el santo.

Cuenta la leyenda que hace muchos años vivían tres hermanos eremitas. También cuentan que cada vez que bajaban a Miranda al mercado era normal que armasen jaleo y saliesen a la gresca entre ellos. Por eso Santo Domingo de la Calzada decidió un buen día separarlos a los tres enviando a cada uno a un monte de la zona.

A San Felices lo mando a los montes de Bilibio, próximos a Haro. San Formerio lo envió a Pangua, en el Condado de Treviño. Y por último a San Juan lo mandó a la gruta del monte de Miranda. Cada uno de ellos debía hacer señales a sus hermanos una vez al año para comunicarles que estaba bien y que les echaba de menos. Y así siguen hasta nuestros días, en los que lo conmemoramos con sendas romerías a los tres santos.”

 

Estela del Camino de Santiago en la subida a Burgueta.

Estela del Camino de Santiago en la subida a Burgueta.

Rodamos hacia Pangua.

Rodamos hacia Pangua.

Tras el descenso llegamos al cementerio de Pangua.

Tras el descenso llegamos al cementerio de Pangua.

Ermita de San Formerio.

Ermita de San Formerio.

Vértice geodésico de San Formerio.

Vértice geodésico de San Formerio.

Visitamos el buzón que se encuentra en la cara Sur de la ermita y disfrutamos de las amplias panorámicas antes de emprender el descenso hacia Estavillo. Seguimos las marcas del GR-1 en un divertido descenso, por un estrecho sendero serpenteante que nos lleva al pueblo (NW-W). Desde Estavillo (545m.) continuamos por carretera hasta Armiñón (463m.), donde cruzaremos el puente de los siglos XIV-XV sobre el río Zadorra.

El buzón se encuentra tras la ermita.

El buzón se encuentra tras la ermita.

Panorámica desde el buzón de San Formerio.

Panorámica desde el buzón de San Formerio.

Un divertido sendero desciende a Estavillo siguiendo el GR-1.

Un divertido sendero desciende a Estavillo siguiendo el GR-1.

Cruzamos el puente medieval de Armiñón.

Cruzamos el puente medieval de Armiñón.

El río Zadorra a su paso por Armiñón.

El río Zadorra a su paso por Armiñón.

Pasaremos así bajo las vías del tren para girar a la derecha, y poco después abandonaremos la pista ascendiendo a la izquierda por el GR-1 hasta El Puntal (673m.), donde se encuentra la torre óptica de Quintanilla (ahora reconstruída en albergue).

Seguimos el GR-1 con El Puntal como objetivo.

Seguimos el GR-1 con El Puntal como objetivo.

Torre de Quintanilla.

Torre de Quintanilla.

Unas merecidas fotos e iniciamos el descenso (W) a Quintanilla de La Ribera (547m.). Desde el centro del pueblo, tomamos la pista-carretera que lleva a Igai y después descendemos hasta el puente que lleva a la otra vertiente del río Bayas. Una vez cruzado el puente, continuamos por pista a la derecha hasta llegar a las ruínas de San Pelayo. Una paradita para investigar la zona y continúo por la pista que va paralela al río (NE). Unos dos kilómetros más adelante, me interno en el barranco de Rodopio (W) ya por camino de tierra; y asciendo paulatinamente llegando a la cota de 710m. casi al final del barranco. En este punto encontramos un camino que asciende directamente al collado más cercano al Somo (846m.), en fuerte pendiente.

Ahora toca bajar hacia Quintanilla.

Ahora toca bajar hacia Quintanilla.

Antes de iniciar el descenso hechamos un vistazo a San Formerio a lo lejos.

Antes de iniciar el descenso hechamos un vistazo a San Formerio a lo lejos.

Cruzamos el Bayas.

Cruzamos el Bayas.

Ruinas de San Pelayo.

Ruinas de San Pelayo.

Después seguiremos la pista paralelos al río.

Después seguiremos la pista paralelos al río.

Llegando al final del barranco de Rodopio.

Llegando al final del barranco de Rodopio.

Seguimos el camino que asciende hacia el Somo.

Seguimos el camino que asciende hacia el Somo.

Desde el collado me meto por el sendero que está marcado con hitos a mano izquierda, aunque este tramo no es ciclable y se encuentra bastante cerrado. Tras el porteo alcanzo la cima del centenario Somo (902m.), con buzón del Goikogane del año 1.968. Para descender busco una mejor opción hacia el Norte, totalmente ciclable en sentido descendente; que enlaza con una pista que siguiéndola a la derecha me devuelve al collado. El siguiente paso será seguir el cordal hacia oriente, para terminar llegando a la ermita de Santa Marina (842m.).

En la cima del Somo.

En la cima del Somo.

Se sigue el cordal por un buen camino.

Se sigue el cordal por un buen camino.

Ermita de Santa Marina.

Ermita de Santa Marina.

Unas fotos y continuamos con un potente descenso hacia Caicedo; llegamos a una curva cerrada en la que giramos a la izquierda y casi medio kilómetro después, abandonamos la pista por la que vamos para buscar a mano derecha un antiguo camino. Bajamos hasta enlazar con la misma pista que nos llevó al barranco de Rodopio y siguiéndola al Norte paralelos al Bayas, terminamos alcanzando un puente que cruzaremos y nos dejará de vuelta en Hereña.

Comienzo del último descenso de la jornada.

Comienzo del último descenso de la jornada.

Cruzamos el Bayas para llegar a Hereña.

Cruzamos el Bayas para llegar a Hereña.

Y así acaba esta ruta, que os recomiendo con ganas; creo que merece la pena, aunque si no sóis muy de ir “a lo salvaje”, mejor no subáis a la cima del Somo.

 

Track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=7659669

Llevaba años intentando quedar con Javi “Zieft” y Xabi “Smithy” para realizar la clásica escalada de la Arista Oeste del Txindoki/Larrunarri (AD Sup-IV+); completada por primera vez por J.Arrate, J.M. Peciña y A.S.Basagoitia en 1.951. Y por fín llegó la ocasión; subiríamos por la arista para después regresar por el barranco de Muitze cerrando un círculo de 8km y cerca de 1.000 metros de desnivel acumulado. Se trata de una vía ya equipada, por lo que además del material de escalada necesario para cualquier vía, sólo tendremos que llevar fisureros o friends si queremos meter algún seguro de más. Respecto a las cuerdas… con las de 50 metros tal vez pueda valer, pero si llevamos de 70m nos podremos saltar alguna reunión y ahorrarnos tiempo.

Mapa.

Mapa.

Ortofoto 1.

Ortofoto 1.

Ortofoto 2.

Ortofoto 2.

Perfil.

Perfil.

Croquis de Xabi (1).

Croquis de Xabi (1).

Croquis de Xabi (2).

Croquis de Xabi (2).

Como punto de partida tomamos la ermita de Larraitz, donde hay un amplio parking (400m.). Se cruza la barrera que hay al final de este (Zumuako langa) y seguimos el camino que va girando a la derecha. Este es el ascenso más clásico para subir al Txindoki por el collado de Egurral. Después se toma un desvío a la izquierda y ganamos altura en un par de zig-zags para terminar llegando a Gaztesuiko Langa (540m.).

Los primeros pasos se realizan por la pista.

Los primeros pasos se realizan por la pista.

El camino se encuentra balizado.

El camino se encuentra balizado.

Según atravesamos la barrera, abandonamos el camino para remontar la ladera de nuestra izquierda en busca de la cresta . La pendiente es acentuada y nos lo tomamos con calma; llegamos a la base de Amezti y lo evitamos por la izquierda en nuestro caso para llegar al collado homónimo (962m); situándonos en el comienzo de la arista.

Gaztesuiko langa.

Gaztesuiko langa.

Vistas a Ausa Gaztelu en la subida.

Vistas a Ausa Gaztelu en la subida.

Ganamos altura pronunciadamente, nos lo tomamos con calma.

Ganamos altura pronunciadamente, nos lo tomamos con calma.

Rodeamos Amezti por la izquierda.

Rodeamos Amezti por la izquierda.

El comienzo de la arista se presenta ante nosotros.

El comienzo de la arista se presenta ante nosotros.

Superamos unos primeros resaltes (II) y nos plantamos en la base del primer diedro (IV); donde ya nos tenemos que equipar. Aquí una pareja de franceses nos tomaron ventaja y entraron en la vía antes que nosotros, aunque el comienzo se les atragantó un poco y nos hicieron tener que estar esperando un largo rato en la R0; que como está a la sombra, hacía fresquito además… Detrás nuestro llegaron también un hombre y su pareja, y a estos les tocó esperar más aún; haciéndoles perder la educación en algún momento…

Superamos unos resaltes al inicio.

Superamos unos resaltes al inicio.

Primer diedro.

Primer diedro.

Lo más complicado del primer diedro es que se encuentra algo pulido, es difícil encontrar buen apoyo para el pie izquierdo, y hay que levantar bien la pierna derecha después. Xabi le da de primero y se salta la primera reunión que hay justo después de la chimenea; luego se tumba bastante la arista (II) y se llega a una brecha en la que hay que destrepar; esta sería la R1 para nosotros.

Javi saliendo del diedro.

Javi saliendo del diedro.

La arista se tumba después.

La arista se tumba después.

Nuestra primera reunión en la brecha.

Nuestra primera reunión en la brecha.

Desde la brecha, hay una salida impresionantemente aérea a la cara Sur, para acceder a una nueva chimenea (III+). Aquí hay que tener la cabeza bien templada. Al ganar la arista se puede montar una reunión, pero como vamos con cuerdas de 70m, seguimos por la arista hasta otra corta chimenea (III) y nos plantamos en la base de la Placa Bonita (R2).

La salida de la reunión hacia la chimenea es muy expuesta.

La salida de la reunión hacia la chimenea es muy expuesta.

Xabi llegando a la salida de la chimenea.

Xabi llegando a la salida de la chimenea.

Continúa remontando la arista.

Continúa remontando la arista.

La placa es una pared bastante vertical (IV), en la que los agarres son pequeñas regletas; pero se saca bastante bien. Al salir a la cresta nos plantamos (II) en el espolón más fotografiado por la gente que hace esta vía casi sin darnos cuenta. Tras un destrepe llegamos a la R3.

La placa bonita.

La placa bonita.

Javi lo lleva bien.

Javi lo lleva bien.

Foto clásica del espolón.

Foto clásica del espolón.

A partir de aquí nos acercamos a uno de los pasos más complicados. Trepamos unas placas y nos situamos en la base de un diedro (IV+). Se empieza por la derecha del diedro y al llegar a un extraplomo y unos arbustos, realizamos un paso acrobático a la pared izquierda, levantando mucho la pierna. Hay que ser un poco elástico… Así encontraremos la repisa en la que se encuentra la R4.

Javi trepando hacia el último diedro y paso más complicado.

Javi trepando hacia el último diedro y paso más complicado.

Xabi, que hasta ahora había ido de primero, se queda a la salida del diedro asegurándonos y Javi y yo continuamos de primero. Se continúa por un resbaladizo tramo de resaltes herbosos (II+), hasta que llegamos a un resalte rocoso, que tras superarlo nos sitúa en la última reunión de la vía (R5). Aquí nos reagrupamos, dejamos que pase la pareja que venía detrás nuestro, recogemos los bártulos y cuando arrancamos de nuevo vemos que llega Alberto Iñurrategi con unos niños; ¡menuda casualidad! Después hay que flanquear una zona de derrumbes (cuidado que a nosotros ya se nos cayó una piedra) y se sigue por la arista (I-II) hasta llegar a la brillante cruz de Erlabeltzeko Puntie (1.312m.). La poblada cima del Larrunarri queda a tiro de piedra, así que sin entretenernos demasiado continuamos hacia nuestro objetivo y coronamos la cima: Txindoki (1.342m.); nos llenamos de felicidad al ver cumplido el sueño de hacía tantos años…

Avanzamos por la zona de derrumbes.

Avanzamos por la zona de derrumbes.

La cresta se ensancha de camino a Erlabeltzeko Puntie.

La cresta se ensancha de camino a Erlabeltzeko Puntie.

Cruz en Erlabeltzeko Puntie, detrás Larrunarri.

Cruz en Erlabeltzeko Puntie, detrás Larrunarri.

Panorámica desde las inmediaciones de Erlabeltzeko Puntie.

Panorámica desde las inmediaciones de Erlabeltzeko Puntie.

Panorámica hacia el Norte.

Panorámica hacia el Norte.

Mis compañeros de cordada en la cima del Txindoki o Larrunarri.

Mis compañeros de cordada en la cima del Txindoki o Larrunarri.

Cima del  Larrunarri.

Cima del Larrunarri.


Y tras el merecido descanso toca descender rodeados del verde predominante en Aralar. Tomamos camino a Egurral y una vez que descendemos hasta la majada, vamos girando a la izquierda (E) para encajonarnos en el barranco de Muitze. El estrecho sendero va girando al Norte después, y poco a poco vamos viendo a nuestra izquierda como el sendero continúa por una faja bastante más abajo que nosotros, bajo la pared Norte del Txindoki. Así pasaremos primero por la cascada de Muitze y después nos adentraremos en el bosque en el entorno de Mallaki. La bajada se hace larga hasta llegar a una antena, donde buscamos a nuestra derecha un sendero entre helechos que ataja hasta Larraitz, nuestro punto de partida.

Bajamos hacia Egurral.

Bajamos hacia Egurral.

Giramos a la izquierda hacia Muitze.

Giramos a la izquierda hacia Muitze.

Nos encajonamos en el fondo del valle.

Nos encajonamos en el fondo del valle.

Continuamos perdiendo altura.

Continuamos perdiendo altura.

Abajo vemos como el sendero avanza por una faja.

Abajo vemos como el sendero avanza por una faja.

Xabi nos habla de corredores por los que han subido en esta cara.

Xabi nos habla de corredores por los que han subido en esta cara.

Cascada de Muitze.

Cascada de Muitze.

Por el sendero colgado.

Por el sendero colgado.

Entramos en el bosque.

Entramos en el bosque.

Al salir a campo abierto buscaremos un atajo a nuestra derecha.

Al salir a campo abierto buscaremos un atajo a nuestra derecha.

Larraitz está cerca ya.

Larraitz está cerca ya.

Al terminar, finalizamos el día en el restaurante de Larraitz Gain; dándonos un buen homenaje…La mejor forma de completar esta clásica.

El track:  http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=7533287

El vídeo de J.Benito:

Su completo reportaje, muy recomendable:
http://zieft.blogspot.com.es/2014/06/20140608-txindokilarrunarri-por-la.html