Vía Ferrata de Socueva (Arredondo).

Publicado: 1 noviembre, 2014 en Cantabria
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Aquí os va un nuevo reportaje ferretero de Cantabria; una vez más acompañado por J.Benito y con la incorporación de J.M. Guinea (será su primera ferrata), nos acercamos a Socueva (Arredondo) para realizar la vía ferrata homónima. Catalogada como Extremadamente Difícil o K5, supera un desnivel de 250m. en 550 metros de recorrido. Sumando la aproximación, visita a la ermita de San Juan y el descenso por el puerto de Cubillas del Aire; el recorrido queda en 2,5km. Tiene dos variantes, para poder evitar el paso de K5; pero aún cogiendo la opción “fácil” resulta una ferrata explosiva y atlética.

Mapa.

Mapa.

Perfil de la ferrata.

Perfil de la ferrata.

En Socueva, tomamos la pista que sube a la ermita de San Juan y en nuestro caso, decidimos dejar el coche en el último cruce que hay antes de ésta, para así luego a la bajada tenerlo más cerca. Cogemos los bártulos y siguiendo la pista de la derecha nos dirigimos a visitar la ermita primero. Aprovechando el resguardo de las paredes calizas, se debió construir en el siglo IX, aunque el “pórtico” de la entrada es de reciente construcción (s. XIX).

Pared de comienzo.

Pared de comienzo.

Ermita de San Juan.

Ermita de San Juan.

Interior de la ermita.

Interior de la ermita.

Volvemos atrás, justo donde se encuentra el parking de la ermita. Allí vemos como hay una abertura en medio de los helechos, que realmente es el sendero de aproximación al comienzo de la vía. Nos aseguramos a la línea de vida, y vamos allá, ¡¡a por la ferrata!! Desde el comienzo la pared es vertical, se trata de una ferrata en la que hay que aprovechar cada zona de descanso. Ayudados de grapas y anillas, ascendemos en línea recta hasta llegar a los últimos metros del “primer largo”, donde tendremos que valernos de los agarres naturales (cazos sobre todo), para alcanzar la repisa donde hay una cadena a modo de pasamanos.

Vista de la pared desde el parking de la ermita.

Vista de la pared desde el parking de la ermita.

Comenzando. Foto de J.Benito.

Comenzando. Foto de J.Benito.

A continuación hacemos una breve travesía a la izquierda sobre la repisa, y volvemos a salir a una pared con patio, donde encontramos la variante en forma de travesía y el desvío para ir hacia el paso de K5 hacia arriba. En nuestro caso vamos por lo “fácil”, que hemos venido a disfrutar.

Nos metemos en la travesía. Foto de J.Benito.

Nos metemos en la travesía. Foto de J.Benito.

Pero esta variante tampoco es un paseo, la sensación de patio es extrema y tendremos que aprovechar los apoyos naturales en más de una ocasión; de las tres vías ferratas más nuevas de Cantabria, es la que más se aproxima a la escalada. Tras avanzar un rato en horizontal, volvemos ascender en vertical, teniendo que tirar bien de brazos y realizando pasos de abrir bien las piernas. Hacia el final de este tramo la pared se tumba un poquito y llegamos al punto donde se unen las dos variantes. Fin del primer tramo, hora de descansar…

A la salida del primer tramo.

A la salida del primer tramo.

Punto de unión de las dos variantes.

Punto de unión de las dos variantes.

Las vistas sobre Rocías y Mortillano son impresionantes.

Las vistas sobre Rocías y Mortillano son impresionantes.

Nos encontramos en una empinada ladera herbosa, que sigue estando protegida con línea de vida y nos lleva a una repisa diagonal de tierra resbaladiza. Aquí comienza el próximo tramo vertical. Una vez más los pasos son de fuerza y no hay descanso. La salida se hace por una terraza de roca a la derecha, un paso bonito en el que aunque no se vean, hay buenos cazos para agarrarse y no pasar miedo. Y así saldremos otra vez a una ladera herbosa.

Hacemos una travesía herbosa.

Hacemos una travesía herbosa.

Travesía diagonal de tierra resbaladiza.

Travesía diagonal de tierra resbaladiza.

Ambiente.

Ambiente.

Salida del penúltimo tramo.

Salida del penúltimo tramo.

La línea de vida nos lleva una vez más atravesando la ladera a una pared; se trata del último tramo de la ferrata. Más sencillo y corto que los anteriores, resulta anecdótico; aunque también tiene su punto, ya que hay que mirar bien dónde se pisa y hay unos buenos asideros calizos para las manos que nos hacen olvidar la ferralla. Y así acaba la ferrata.

Vistas hacia el camino de bajada.

Vistas hacia el camino de bajada.

En el último tramo. Foto de J.Benito.

En el último tramo. Foto de J.Benito.

Encontramos una sima casi al final.

Encontramos una sima casi al final.

Llegando al final.

Llegando al final.

Aquí termina la historia.

Aquí termina la historia.

Para la bajada salimos al camino que se suele utilizar para bajar del Porracolina a Socueva; y descendemos por él mientras disfrutamos de las vistas sobre la pared recorrida. De hecho, vemos a gente realizando la actividad. Este camino nos lleva directos al coche sin pérdida; mientras intercambiamos impresiones de la Vía Ferrata de Socueva.

Observando las paredes al inicio de la bajada.

Observando las paredes al inicio de la bajada.

Adivinando el recorrido que hemos realizado. Foto de J.Benito.

Adivinando el recorrido que hemos realizado. Foto de J.Benito.

No podemos dejar de mirar la pared.

No podemos dejar de mirar la pared.

Vemos más gente en la ferrata.

Vemos más gente en la ferrata.

Vídeo:

El track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8093991

comentarios
  1. Diego dice:

    Gracias por compartir el vídeo. Hoy hemos hecho la VF del Risco y Ya vemos lo que nos espera en socueva.

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