Situada en el sector más oriental de la Sierra de Artzena, se encuentra la ermita de Santa María de Mellera; colgada sobre la peña de nombre homónimo, es vigía del guarecido pueblo de Barrio (681m.). A la sombra del monte Cárabo y a 766 metros de altitud, contiene en su interior un retablo del siglo XVI y la talla de la Virgen, posiblemente del siglo XIII, que cuenta con peluca de pelo natural y brazos postizos. El topónimo de “Mellera”, dicen viene de la palabra “miel”, ya que en ese sitio crían las abejas desde tiempos remotos. Se trata de un lugar idílico, que invita a la meditación y que por su corta distancia con respecto al pueblo, se convierte en un perfecto paseo familiar. Y más ahora, que han limpiado la senda que asciende desde el mismo Barrio, y la han acondicionado con marcas y carteles.

mapamellera

Mapa.

panomellera3

Ermita de Mellera.

Con esta motivación, nos acercamos el verano de 2015 al pequeño pueblo de Barrio (Araba) en familia, aparcando junto a la iglesia de Santa María. A pocos metros de la iglesia seguimos unas escaleras que descienden hacia el arroyo y pasamos junto a un lavadero. Surcamos las calles entonces en busca del caserío más septentrional del pueblo, ya que a la izquierda del mismo se da comienzo al sendero que asciende a la ermita en poco más de un kilómetro.

img_4702

Bajamos las escaleras hacia el lavadero. Al fondo se observa el peñasco sobre el que se encuentra la ermita y el monte Cárabo tras él.

img_4703

Lavadero.

panomellera1

Inicio del camino y caserío a tener en cuenta.

Al inicio del camino acaban de colocar un poste con información de la ermita de Mellera, en el cual tengo la fortuna de que hayan utilizado una foto mía. En él se nos cuenta entre otras cosas que, se suelen realizar romerías en diferentes días del año desde las poblaciones de Villanañe, Villamaderne, Nograro y Barrio; por lo que es una ermita de mucha tradición. Comenzamos a ascender por la amplia senda bajo la sombra del pinar, mientras los piñones crujen bajo nuestros pies a cada paso. La pendiente es suave en su comienzo y ascendemos sin problemas (NW), acercándonos poco a poco a la inquietante pared sur de la Peña de Mellera, sobre la que descansa la ermita.

img_4708

Postes que indican el inicio del camino.

img_4710

Cartel explicativo.

img_4719

Avanzamos por el pinar.

Marcas blanqui-azules de pintura balizan el camino a la ermita. De pronto dejamos a nuestra derecha una plataforma de piedras y tierra, que se asimila a la repisa de una antigua carbonera. La pendiente se acentúa cuando estamos llegando a una barrera metálica, la cual deberemos cruzar, a nuestra derecha. Apenas 200 metros en suave subida (E) distan hasta la ermita ya, por un amplio camino. Al llegar al prado que antecede al santuario, un par de bancos de madera nos invitan a descansar y comer algo en el lugar. Habremos superado un desnivel positivo de un centenar de metros aproximadamente para llegar aquí. También subiremos por las escaleras que llevan a la entrada de la ermita de Nuestra Señora de Mellera, para cumplir con el objetivo de hoy; y los más aventureros, treparemos las rocas que hay tras ella y coronaremos la cumbre de la Peña de Mellera.

img_4726

Marcas blanqui-azules balizan el camino.

panomellera2

Dejamos a nuestra derecha lo que se parece a una plataforma de carbonera.

img_4733

La pendiente se acentúa antes de llegar a la barrera.

img_4743

El poste indica que debemos cruzar la barrera.

img_4745

Unos 200 metros quedan hasta la ermita.

img_4751

Saltamontes camuflado.

img_4752

Llegando al destino.

img_4754

Mojón en los alrededores de la ermita.

img_4764

Acceso a la ermita.

img_4767

Entrada.

img_4772

Colores de verano.

img_4777

Foto del retablo en la entrada.

El regreso lo realizamos por el mismo camino, aunque bien se puede realizar por la pista que baja a Barrio desde las cercanías de la barrera metálica, dando un poco más de rodeo. A la vuelta a casa un buen lugar para parar como fue en nuestro caso, es Espejo; con varios bares en los alrededores de la piscina natural que tienen en el mismo río Omecillo.

img_4788

Regresamos hacia la iglesia de Barrio.

img_4789

Detalle de un caserío.

Os dejo el enlace de una circular incluyendo la visita a la ermita, por si queréis algo más “completo”: https://elultimodestino.wordpress.com/2014/11/30/de-barrio-a-las-modestas-cumbres-de-arcena/

 

Anuncios

23 de junio de 2015, había ganas de hacer una salida furgonetera en familia; pero teníamos que tener en cuenta al pequeño de la casa a la hora de elegir destino, ya que antes se mareaba bastante y además tenía que ser un lugar en el que él también pudiera disfrutar. Así que tenía que ser algo cerca de casa y que guste a los niños… ¿qué tal animales? Pues una vez realizada la ecuación el resultado parecía evidente: Santander para el primer día, con su Parque Marino de La Magdalena y la ermita de La Virgen del Mar con su playa, para el segundo. ¡Vamos allá!

Desde donde vivimos hasta la capital de Cantabria el viaje lleva poco más de una hora, aunque con un peque en la familia… los tiempos de viaje se duplican en ocasiones. Si mal no recuerdo, aparcamos en el parking de la Playa Camello, justo a la entrada de la península de La Magdalena; aunque por los alrededores del Sardinero también vimos muchas plazas libres para aparcar. Una vez dentro del famoso recinto, iniciamos el recorrido con la visita del parque marino, donde disfrutamos de la compañía de unos vergonzosos pingüinos, focas y leones marinos. A continuación y en el sentido de las agujas del reloj, caminamos por el Muelle de las Carabelas, donde tal y como su nombre lo indica encontramos 3 carabelas y una balsa de origen ecuatoriano. A pocos metros con semejanza a un platillo espacial, se encuentra también una burbuja de salvamento. Merece la pena leer los carteles de este “Museo El Hombre y La Mar”, que nos hablan de diferentes travesías oceánicas de investigación.

img_3987

Un poco de historia del recinto.

panosantander1

Santander desde el parque marino.

img_4002

Disfrutando de la fauna marina.

img_4031

Los pingüinos se hacen de rogar.

img_4034

Los pingüinos con más detalle.

img_4046

Estos se dejan ver con más facilidad.

img_4068

Llegamos al Muelle de las Carabelas.

img_4074

La balsa.

img_4083

Otra perspectiva de las carabelas.

img_4084

Interesante leer la historia de los viajes de investigación.

img_4086

Burbuja de salvamento.

img_4087

La balsa desde otra perspectiva.

Pero prosigamos con nuestro paseo. Con vistas a la isla de Mouro, el camino nos lleva hasta el Palacio de La Magdalena. Esta obra de estilo ecléctico, fue un regalo de la ciudad al Rey Alfonso XIII, construida entre los años 1909 y 1911. Tras las fotos de rigor continuamos rodeando la península para bajar hasta la playa de “Bikinis”, curioso nombre, aunque parece que le va bien…

img_4091

Isla de Mouro.

img_4101

Palacio de La Magdalena.

panosantander7

Playa Bikinis.

A continuación nos encontramos con una amplia zona de juego y esparcimiento, donde decidimos parar a comer algo y ya de paso, que el peque pudiera disfrutar con los juegos.

img_4106

Zona de juego.

Tras tomar un café, tomamos la pasarela de madera que atraviesa la Playa de Los Peligros, para seguir la línea de la costa, que resultó ser la guía perfecta hacia la Avenida de Severiano Ballesteros. Al final de esta calle encontramos edificios tan imponentes como el Palacio de Festivales de Cantabria y el planetario, junto a la Escuela Técnica Superior de Naútica. Aquí se inicia lo que podríamos considerar como el “paseo marítimo”, impregnado de cultura, con esculturas como el Monumento a José Hierro que juega con las dimensiones, o los Raqueros, curiosos personajes del siglo XIX que tiraban sus cabezas al agua en busca de pequeña fortuna. La Grúa de Piedra era el siguiente punto de parada imprescindible, testigo del pasado. Y desde este punto atravesamos los Jardines de Pereda en busca de la Catedral de Santander. Dedicada a Ntra. Sñra. de la Asunción, es principalmente de estilo gótico y fue construida entre los siglos XII y XIV. De allí, a través de las calles Calvo Sotelo e Isabel II nos acercamos al mercado, punto de encuentro de cualquier ciudad y con los mejores productos de la tierra al alcance de la mano; una visita obligada.

img_4123

Pasarela sobre la Playa de Los Peligros.

img_4129

Palacio de los festivales.

img_4132

Trabajos de altura.

img_4135

Planetario.

img_4136

Practicando vela cerca del paseo.

img_4138

Monumento a José Hierro.

img_4140

Los Raqueros.

img_4142

La Grúa de Piedra.

img_4147

Jardines de Pereda.

img_4150

Catedral.

img_4159

Productos de la tierra en el mercado.

img_4161

Mercado.

Hasta aquí las piernas ya tenían una buena caminata encima, así que después cogeríamos el transporte público para regresar al parking donde habíamos dejado la furgoneta; y desde allí, rumbo a la ermita de La Virgen del Mar, al noroeste de Santander.

Saliendo de la ciudad por la S-20, la abandonamos para unirnos a la CA-231 y después siempre hacia el norte, en la tercera rotonda se toma la salida de la Avenida Virgen del Mar y continuamos hasta el final, donde se encuentra el gran aparcamiento que precede a la playa y la ermita. En el aparcamiento hay un chiringuito y una taberna acogedora, donde además hay raciones para poder comer o cenar. Son pocas las plazas que hay con el suelo nivelado para poder dormir cómodos, aunque cerca hay un camping si no nos la queremos jugar.

Así pues, lo que quedaba de día lo pasamos visitando la ermita que se encuentra en la isla; un puente hace de único lazo de unión con la costa cuando sube la marea. El santuario muestra en su decoración una clara dedicación a la protección de la gente que vive del mar; con remos, redes y salvavidas en sus paredes. A continuación ascendimos a los cortados que hay tras la misma, abruptos, con unas panorámicas imponentes sobre la mar. Un lugar para la meditación. Según iba cayendo la tarde, los colores del cielo se tornaron rojizos; volvimos entonces a la furgoneta y después de sacar unas buenas fotos nos situamos en el punto más bajo del aparcamiento en busca de la llanura y protección del viento. Y qué os voy a decir de la noche… siempre que se duerme en un aparcamiento nos la jugamos a que aparezca algún gracioso haciendo trompos o cualquier otra tontería… o como fue nuestro caso, una pareja que estuvo discutiendo acaloradamente gran parte de la noche. Pero bueno, al final todo termina quedando en anécdota. También es cierto que antes de este aparcamiento hay otro que posiblemente sea bastante más tranquilo.

img_4166

Un puente hace de lazo de unión.

panovirgen1

La taberna y la playa en bajamar.

panovirgen2

La otra mitad de la playa.

img_4177

Ermita de La Virgen del Mar.

img_4181

La decoración delata la protección asignada a la Virgen.

panovirgen3

Panorámica de la ermita.

img_4191

Camino a los cortados.

img_4204

Abrupta costa.

img_4214

La tarde cae.

img_4219

El sol se esconde.

img_4224

El día siguiente lo aprovechamos disfrutando de la playa, ¿a qué niño no le gusta hacer castillos de arena y buscar cangrejos? Y también nos dimos un paseo por un parque con zona de juego que hay antes de llegar al aparcamiento de la playa. Por la tarde ya tocó el regreso a casa. Resumiendo, un buen plan para hacer en familia.

img_4231

Mapa del parque junto al aparcamiento.

panovirgen5

Panorámica en pleamar.

El verano de 2013 fue muy especial para mi, probé por primera vez una travesía por etapas en BTT; y con toda la seguridad que da el hacerlo con un equipo de profesionales como lo es el de Pedales del mundo. Para esta gran aventura escogimos una ruta que si por algo es conocida, es por presumir de un alto porcentaje de senderos; caminos que nos llevarán por parte de la antigua región de Occitania, entre castillos, cerca de las cumbres más altas de los Pirineos y por el bosque con mayor cantidad de ciervos de Europa. Una experiencia inolvidable que tiene su punto de inicio y final en Vielha (Lleida).

Ahora, para recordar aquella travesía que tanto me marcó, he preparado un audiovisual que me gustaría poder compartir con vosotros, en cualquier sala, jornadas de montaña o btt, o donde sea. En él os explicaré lo que es la red de Pedales del Mundo, cómo preparar la ruta, y podréis disfrutar de un viaje virtual de cada etapa con vídeo incluido.

Así que, si os interesa poneros en contacto, sólo tenéis que escribirme a: rotaetxe@hotmail.com

cartel_limpio

En la vertiente norte del macizo de Ganekogorta se encuentran unas modestas cimas, que a la sombra del coloso que da nombre a esta sierra, no resultan tan conocidas. Pero sí que guardan vestigios de su pasado minero y rincones peculiares que hacen despertar el interés del montañero; como por ejemplo la Fuente del Oro y la boca de la mina “Antón”de casi 90 metros de altura, situada en los alrededores de la cima del Zamaia. Para conocer estos parajes, vamos a realizar una ruta circular de 13km y 800m de desnivel, partiendo desde Alonsotegi y con el monte Gongeda como cúspide.

mapaGongeda

Mapa.

perfilGongeda

Perfil del recorrido.

Comenzamos en el mismo centro de Alonsotegi (42m), tomando la pista asfaltada (S) que lleva al barrio de Azordoiaga. En él, se encuentra la bifurcación señalizada en la que nos decantamos por el camino de la derecha; según el poste indicador son 800 metros hasta la Fuente del Oro siguiendo el PR-BI 100. Por el repecho se llega enseguida al cruce donde se inicia la variante 100.1 de este PR, será la que utilizaremos en el descenso; pero ahora seguimos de frente por la pista para terminar bajando al barranco donde se encuentra la conocida fuente y zona de esparcimiento.

IMG_7428

Cruce en Azordoiaga, por la derecha.

IMG_7429

Por la derecha el camino hacia la fuente, por la izquierda el camino de bajada.

IMG_7432

Refugio y fuente.

IMG_7435

Entorno de la Fuente del Oro.

Paralelos al arroyo continuamos por pista, que pronto comienza a remontar la ladera entre pinares. Encontramos algún sendero que ataja y nos vuelve a dejar en la pista bastante cerca ya de la bifurcación que lleva al albergue de El Somo, aunque en nuestro caso continuamos de frente (SE) en busca del Zamaia, distando 1,8km desde este punto hasta la cima según el poste. Los próximos cruces se encuentran igualmente bien señalizados, y nos encontramos con dos opciones para llegar a nuestro objetivo; la primera dando un rodeo por el “mirador” de Kobatxu (PR-BI 100.2) y la segunda siguiendo el camino más directo por el PR-BI 100, nuestra opción.

IMG_7441

Avanzamos paralelos al arroyo.

panocurva1

Ganamos altura por pista entre pinares.

IMG_7446

Atajamos por el pinar.

IMG_7456

Buena señalización en el ascenso.

Cuando la pista de grijo comienza a llanear, vemos una trialera que asciende a nuestra derecha entre el brezo y los helechos; este camino nos llevará hasta la brecha abierta por lo que fue la Mina Antón. Desde esta impresionante grieta un tranvía aéreo bajaba el hierro extirpado de sus entrañas al barrio de Linaza, donde se encontraba el cargadero del ferrocarril. Si continuamos la marcha por el cordal en busca de la siguiente cota, alcanzaremos sin problemas el buzón de Zamaia, en lo alto de una loma con roca caliza sobresaliendo de su cúspide (616m).

panozamaia1

Mirada atrás por el camino que lleva a Zamaia.

IMG_7464

Seguimos el sendero herboso hacia Zamaia.

IMG_7465

Eretza desde la grieta.

IMG_7467

Grieta abierta por la Mina Antón.

panozamagonge1

Zamaia en primer plano, Gongeda detrás y Ganekogorta al fondo.

IMG_7482

Buzón de Zamaia.

panozamaia2

Vistas desde Zamaia hacia el cordal por el que bajaremos.

Cercana se encuentra la herbosa cima de Gongeda, para llegar a ella solo tendremos que descender al collado (SW) y superar la ladera que lleva hasta su punto culminante, donde se halla el buzón (666m) con una impresionante panorámica sobre la cara norte del Ganekogorta.

IMG_7497

Buzón de Gongeda.

IMG_7500

Embalse de Lingorta desde Gongeda.

panogongeda1

Cima de Gongeda.

panogongeda2

Vistas de Ganeko desde Gongeda.

panogongeda3

Vistas desde Gongeda hacia Tontorra, Larrazelai y Pilipaondo.

Debemos bajar a continuación en busca de la pista que rodea la montaña por oriente, y seguir por ella al collado de Gongeda landa (556m). En la bifurcación, se toma a la izquierda y se desciende hasta enlazar con una amplia pista que surca toda la montaña a media ladera. Aquí continuando a la derecha, avanzamos cómodamente hasta alcanzar un nuevo cruce donde tomaremos el PR-BI 100.1 en busca de la cima de Pilipaondo (N). A escasos metros del inicio de esta otra pista, la abandonamos para subir por la ladera que tenemos de frente y coronar la cima cubierta de pinos en la que se encuentra el buzón (Pilipaondo, 514m).

IMG_7515

Seguimos las marcas de PR por la pista.

IMG_7519

Abandonamos enseguida la pista para subir directos a la cima.

IMG_7522

Buzón de Pilipaondo.

La ruta prosigue hacia el norte, pasando junto a una torre de alta tensión desde la que se ve muy bien la brecha de la Mina Antón; y se llega enseguida al alto de Larrazelai (478m), donde hay una pequeña placa a modo de buzón. Ahora con rumbo noreste dejamos el barrio de Artiba a nuestra derecha y ascendemos hacia el alto de Azpioleta (425m), con placa identificativa del G.A. Goikomendi, al igual que en todas las cimas anteriores.

IMG_7527

Torre de alta tensión cerca de la cima de Larrazelai.

IMG_7528

Brecha de la Mina Antón.

panolarrazelai1

Gongeda y Zamaia cuando estamos llegando a Larrazelai.

panolarrazelai2

Tontorra visto desde Larrazelai.

IMG_7529

Placa en Larrazelai.

IMG_7537

Placa en Azpioleta.

El sendero gira al noroeste después y en pocos minutos se alcanza el perfecto mirador herboso que es la cima de Tontorra (442m), última de la jornada. Una vez más con buzón del Goikomendi y unas vistas privilegiadas sobre este sector del macizo de Ganekogorta. La bajada la haremos siguiendo la espina dorsal de esta montaña (N); al llegar a un pequeño remanso donde hay una pequeña cantidad de diferentes especies de árboles, el PR-BI 100.1 nos hace girar a la izquierda y poco después a la derecha. Luego se camina junto a una valla y se vuelve a girar a la izquierda para llegar al paraje de Kareatxeta; donde dejamos un edificio de planta rectangular a nuestra izquierda y poco después un chalet con tejado hasta el suelo a nuestra derecha.

IMG_7540

El sendero gira al noroeste.

IMG_7541

Cima de Tontorra.

panotontorra2

Panorámica desde Tontorra al cordal por el que hemos ascendido.

IMG_7557

Seguimos el cordal desde Tontorra.

IMG_7564

Zamaia al iniciar el descenso.

IMG_7569

Llegamos a un pequeño remanso con árboles donde giramos a la izquierda.

IMG_7575

Camino a Kareatxeta.

IMG_7577

Chalet con tejado hasta el suelo.

En el siguiente cruce tendremos que decidirnos por el camino de la izquierda, el cual siguiendo el cordal que se extiende hacia Alonsotegi, nos llevará poco a poco hasta Azordoiaga, y una vez allí, sobre nuestros pasos iniciales, hasta el punto de inicio y final.

IMG_7578

Seguimos el PR BI-100.1 en el descenso, en el cruce a la izquierda.

El track en Mugibili: http://mugibili.euskadi.eus/mugibili/view.do?id=51171

El track en Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=13187624

 

El Valle de Mena (Burgos) es un lugar que siempre nos guarda rincones singulares, como por ejemplo, el nacimiento del río Cadagua, la Lobera de Castrobarto o la Cueva de Aguasal; ingredientes principales de la ruta que hoy nos disponemos a realizar. Partiendo del pequeño pueblo de Cadagua, os propongo esta ruta circular de 24,5km y 1100 metros de ascenso acumulado que, ascendiendo por el antiguo puerto carretil de La Magdalena, sigue la línea marcada por las cimas de Canto Muriel, Cantonad, Brazuelo y Alto Corosma (Sierra de La Magdalena o Montes de la Peña); para abandonar el casco por un desconocido portillo que nos permite visitar la anteriormente mencionada cueva. Una ruta completa con mucho que ver, y un buen toque de aventura, ya que tendremos que hacer uso de nuestra intuición para escoger el mejor camino.

mapaCadagua

Mapa.

perfilCadagua

Perfil.

Para llegar a Cadagua si venimos de Bilbao por la CL-629, justo antes de comenzar a subir el puerto de El Cabrio, tomaremos la carretera que a nuestra izquierda lleva a Lezana de Mena, y de allí a nuestro punto de partida. Dejaremos el coche junto a la iglesia, ya que es la única explanada donde hay sitio para aparcar. Los primeros pasos vacilantes que anuncian pereza, nos llevan calle arriba (S) tras la fuente-lavadero, en busca del cementerio. Se abandona la pista hormigonada después y pasamos junto a un depósito de agua, para ya en el interior del bosque cruzar las vías del tren por un paso soterrado. Estas vías con las que luego tendremos más encuentros, son las que cubren la línea León-Bilbao de FEVE.

IMG_5935

Iglesia y fuente-lavadero de Cadagua.

Pronto el camino comienza a darnos pistas de su pasado carretil, enlosado y amplio; y es que lo cierto es que fue parte del Camino Real que hizo de lazo de unión entre meneses y losinos. Nos encontramos ascendiendo por el GR-85 (Ruta de los Sentidos), por verdes bosques que desaparecen al ir llegando al final del puerto. Es entonces cuando la calva y empinada ladera meridional del Canto Muriel se aparece ante nosotros (NW). Abandonando el camino nos enfrentamos a ella, pasando cuando la cuesta comienza a tumbarse junto a las ruinas de algún antiguo edificio que seguro sería para la custodia del puerto. Un perfecto balcón sobre el Valle de Mena. Continuamos en busca de la cúspide y coronamos la cima en el lugar que simplemente hay un pequeño hito de piedras: Canto Muriel (896m.).

IMG_5945

Seguimos el GR-85.

IMG_5958

Cuando subimos al Canto Muriel, el Portillejo queda detrás de nosotros, y entre medio, el Puerto de La Magdalena.

panocantomu1

Restos de edificación cerca de la cima de Canto Muriel.

DSC_0045

En la cima de Canto Muriel.

Ahora el caminante tendrá que seguir la línea de cortafuegos que se extiende hacia oriente, y después junto al cortado descender (NW) hacia el collado que nos separa del Cantonad. Al toparnos con la señal que limita el paso de una pista forestal, giramos a la derecha y llegamos casi sin esperarlo al foso de la Lobera de Castrobarto (835m), en medio de un bosque de hayas y acebos. Los muros de esta trampa que servía para dar caza al lobo, rondan los 300-400 metros y si ascendemos pegados al muro de nuestra derecha, llegaremos al cortado de la sierra sin problemas. Una vez que nos encontramos junto al abismo, seguimos el impresionante cortado hacia occidente, en busca de la cercana cima de Cantonad (953m), donde un hito de piedras indica el punto culminante. La panorámica sobre los montes de la sierra de Ordunte es total aquí.

IMG_5972

Visitando la lobera de Castrobarto.

panolobe3

Seguiremos el muro derecho de la lobera.

IMG_5995

Cortados en las inmediaciones del Cantonad.

panocimacantonad

Cima de Cantonad.

Ahora viene el tramo más laborioso de esta travesía, ya que tendremos que continuar durante casi 2,5km lo más pegados posible al cortado, pero buscando los huecos que nos deja la espesura del bosque para avanzar; ya que no hay un sendero claro. En este tramo pasaremos junto a los restos de una antigua borda o corral. La antena que se encuentra en la cima del Brazuelo nos orientará a modo de faro, para saber que cuando estemos cerca de ella tendremos que abandonar el cortado y girar hacia el sur. Pronto divisaremos el llamativo murete de piedras que avanza de norte a sur, comenzando en el mismo cortado y pasando muy cerca de la cima que nos disponemos a coronar; junto al cual ascenderemos para llegar a lo alto del Brazuelo (1075m). En la cima de la amplia meseta, una antena y vértice geodésico.

panoabrazuelo1

Seguimos junto al cortado camino a Brazuelo.

IMG_6008

Restos de una borda.

panocantonad3

Atrás hemos dejado ya el Cantonad.

panobrazuelo1

La antena del Brazuelo nos guía a modo de faro.

IMG_6030

Tomamos el muro de piedras como referencia.

IMG_6049

Foto de equipo en la cima de Brazuelo.

panobrazuelo4

Antena en la cima de Brazuelo.

La marcha continúa hacia el extremo occidental de esta meseta, en un sencillo caminar entre suaves formas que hacen que pasemos de manera desapercibida por el alto de La Cueva (1064m) primero, y culminando en el Alto Corosma (1075m) después.
El caminante tendrá que bajar a la cercana Poza Tres Navas y desde ella continuar con la marcha hacia el cortado (N), cruzando un pinar. Cuando aviste un característico balcón calizo, deberá saber que a la izquierda de este se encuentra el antiguo portillo que utilizaremos para abandonar la meseta. No he conseguido encontrar referencias de este portillo, pero por la toponimia de los mapas del IGN, bien se podría llamar portillo de “El Rubio”. El sendero casi imperceptible, pierde altura en línea recta por este encajonamiento primero, y después gira a la derecha ceñido a la pared; hasta situarse justo bajo la entrada a la cueva de Aguasal (950m).

IMG_6054

Poza Tres Navas desde el Alto Corosma y el corredor del Brazuelo.

IMG_6055

Bonitas vistas desde el Alto Corosma.

DSC_0130

Buitres en el balcón calizo.

DSC_0131

El característico balcón que marca el acceso al portillo. El acceso quedaría en la esquina inferior izquierda de la foto.

IMG_6071

El sendero desciende recto primero.

IMG_6072

…y se pega a la pared después.

Para entrar a la cueva hay una cuerda instalada, ya que hay que trepar por una terraza bastante resbaladiza. La entrada tiene una forma ovalada y alargada, y el interior mantiene la misma forma durante un rato, resultando un tanto estrecha; pero con pequeñas hoyas que se abren a los lados. Vemos unos cuantos murciélagos y como tras un rato no llegamos a ninguna galería de interés, volvemos atrás para juntarnos con Mikel que nos espera fuera.

IMG_6078

Cuerda instalada para acceder a la cueva.

DSC_0170

En el interior de la cueva de Aguasal.

DSC_0191

Saliendo de la cueva.

IMG_6081

Mikel nos espera abajo mientras destrepamos con ayuda de la cuerda.

Tras valernos de la cuerda fija para destrepar desde la entrada de la cueva, descendemos barranco abajo por un suelo que dibuja un collage de hojarasca y piedras cubiertas de musgo (N-NW). Así llegaremos hasta unas rodadas en campo abierto que seguiremos hacia oriente, para después en el hayedo tomar una senda que, tras pasar por un collado (783m) nos llevará a cruzar las vías del FEVE. Al otro lado de la línea del ferrocarril se continúa por el camino que pierde altura hasta las afueras de Leciñana de Mena; allí en una bifurcación se toma el camino de la derecha para volver a encarar la sierra (S) y ganar altura por un camino empedrado, hasta situarnos casi a la par de las vías (640m). Es entonces cuando volvemos a girar hacia oriente y avanzamos paralelos a la línea de FEVE, cruzando hasta en dos ocasiones más las vías; siguiendo un cortafuegos que nos llevará hasta el apeadero de Cantonad.

IMG_6087

Perdemos altura por el fondo del barranco.

IMG_6089

Zoom al portillo “El Rubio”.

panoportillo1

Llegamos a la rodada al salir del bosque.

IMG_6093

Continuamos entre hayas.

IMG_6095

Cruzamos las vías.

IMG_6105

Avanzamos paralelos al ferrocarril por un cortafuegos.

Se pierde altura a continuación por el bosque, en busca de la pista que va de Lezana a Cadagua; enlazando con ella a la altura de una granja. Girando a la derecha y con el Canto Muriel sobre nosotros, proseguimos por el antiguo camino desde el que disfrutamos viendo corretear a un corzo en un descampado. Cruzamos las aguas del Cadagua sobre un antiguo puente y unos 300 metros después encontramos la entrada al nacimiento; marcada con poste indicador. A la derecha del descampado se encuentran los manantiales denominados “Fuentes del Cadagua” y al fondo bajo la pared, “El Bocarón” o “La Cencerrona”, portalón del que brotan las aguas y que recibe ese nombre por el ruido que se escucha en su interior. Cerca del Bocarón se halla también la “Cueva del Francés”. Normalmente si no es época de lluvias se puede acceder a las cavidades, pero hay que desenvolverse entre los grandes bloques de piedra.

panomagdalenafinal2

Vista de los Montes de la Peña cuando estamos llegando a Lezana.

panolezana1

Llegando a las afueras de Lezana de Mena.

panocantomu3

Seguimos el viejo camino con el Canto Muriel frente a nosotros y el Pico Cantonad a su derecha.

IMG_6127

Puente sobre el Cadagua.

IMG_6138

Aguas del Cadagua.

IMG_6147

Fuentes del Cadagua.

IMG_6148

Descanso en las Fuentes del Cadagua.

panocadagua2

Acceso final a la cueva de la que manan las aguas del Cadagua.

Tras la merecida visita al lugar, se vuelve al camino principal que en pocos minutos ya nos lleva de vuelta a nuestro punto de partida: Cadagua.

IMG_6157

Destrepando entre bloques al abandonar la cueva.

IMG_6159

Llegamos a Cadagua, punto de partida.

El track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=13188218

En octubre del 2015 me animé a quedar una vez más con los compañeros que han hecho posible la travesía de Euskadi en BTT; en esta ocasión para realizar la etapa nº 7 que va de Doneztebe a Hondarribia siguiendo la Vía Verde del Bidasoa. Esta vía verde, que hace de frontera con Francia en buena parte, recupera parte del trazado del “Tren Txikito”; el cual circuló entre Irun (Gipuzkoa) y Elizondo (Nafarroa) del año 1916 a 1956. El desnivel curiosamente es negativo, ya que vamos de la montaña al mar; por lo que los 55km de ruta serán un auténtico paseo a la vera del río.

mapaBidasoa1

Mapa 1

mapaBidasoa2

Mapa2

mapaBidasoa3

Mapa 3

mapaBidasoa4

Mapa 4

mapaBidasoa5

Mapa 5

mapaBidasoa6

Mapa 6.

Gracias a la organización de la web de www.euskadienbtt.com , un autobús de Sportbus nos llevaría a Doneztebe (Nafarroa) y nos recogería después en Hondarribia (Gipuzkoa). Paramos en el polígono industrial y después de sacar las bicis del remolque, nos dirigimos al centro de la acogedora villa a calentar nuestros estómagos con un buen café; la excusa perfecta para darse una vuelta y conocer el pueblo. Una vez entrados en calor, ponemos rumbo al norte en busca de la Vía Verde del Bidasoa; tomando el camino que se abre paso por el barranco que separa los montes Axkin y Oteitzoiana. Así, a escasos metros del Bidasoa, paralelos al mismo por su margen izquierda, rodamos los primeros kilómetros atravesando túneles y esquivando los cientos de “herizos” que han caído de los castaños.

IMGP3848

Calles de Doneztebe.

IMGP3854

Río Bidasoa.

IMGP3855

Cruzamos túneles siguiendo la vía verde.

IMGP3857

Encontraremos varias presas como esta en el camino.

Al llegar a Sunbilla, junto al puente, se sigue de frente y el camino se separa un poco del río; pero pronto volveremos a rodar junto a él. Poco más adelante se pasa junto a una casa rural en la que hay una fuente muy bonita de la que podremos coger agua. Así continuamos por sombra en la mayor parte del recorrido, dejando a ambos lados los accesos a pueblos como Berrizaun, Etxalar o Lesaka.

IMGP3871

Fuente junto a la casa rural.

Nuestra siguiente parada tiene lugar en Bera / Vera de Bidasoa, para lo cual abandonamos momentaneamente la vía verde (E) y acercándonos a los primeros edificios del pueblo, paramos en una pastelería que tiene una de las mejores variedades en bollería. Un placer para el paladar de golosos como yo… El GR-11 nos lleva después al centro del pueblo, donde no debemos perdernos la visita al ayuntamiento (edificio de estilo neoclásico, año 1776). Volviendo atrás sobre nuestra rodada medio kilómetro, tomamos la primera callejuela a la derecha y cabalgamos por un antiguo puente sobre el río Bidasoa (puente de San Miguel, vistas del monte Larhun), en el cual hay una lápida en recuerdo al capitán británico Daniel Cadoux; quién defendió con su vida este paso del ejercito de Napoleón cuando este ya estaba de retirada. Podéis encontrar más datos de este hecho histórico en http://arte-historia-curiosidades.blogspot.com.es/2013/06/batalla-puente-san-miguel-bera.html , os lo recomiendo.

IMGP3876

Entrando en Bera.

IMGP3879

Foto del equipo de Euskadi en BTT.

IMGP3881

Ayuntamiento de Bera.

IMGP3883

Iglesia de Bera.

IMGP3885

Puente de San Miguel.

IMGP3887

Lápida en recuerdo al capitán Daniel Cadoux.

IMGP3889

Observando el monte Larhun desde el puente.

Al otro lado del puente volvemos a sumarnos a la vía verde. Una vez más cruzaremos algún túnel, y dejaremos a nuestra izquierda las ermitas de Endarlatsa y San Miguel. El valle se va abriendo según vamos llegando a la costa; en Behobia cambiamos de margen y en la rotonda de la entrada tomamos la última salida para continuar por bidegorri junto al Bidasoa. Con el olor a salitre bañando nuestros cuerpos, nos encontraremos surcando la bahía de Txingudi camino a Hendaya; donde no dudamos en acercarnos hasta la playa, buen lugar para hacer otra parada.

IMGP3891

Salimos de otro túnel.

panohendai1

Por bidegorri junto al Bidasoa.

IMGP3898

Entrando en la bahía del Txingudi.

panohendai2

Panorámica del Txingudi desde la costa de Hendaya.

IMGP3909

Llegando a Hendaya, hay tiempo para echar unas risas.

panohendai4

En la playa de Hendaya.

panohendai5

Panorámica de la playa de Hendaya.

Retrocederemos hasta la estación de ferrocarril para cruzar la frontera y entrar a Irún pasando junto al pabellón del Ficoba. Iremos en busca de la N-638, carretera que nos guiará hasta Hondarribia, y allí subiremos hasta el conocido parador, situado en el castillo de Carlos V (s. X); parada obligatoria y fin de nuestra travesía. Curiosamente no nos resulta fácil conseguir pintxos para saciar nuestros estómagos en una de las plazas más fotografiadas de Euskal Herria; pero el colorido de las casas invita a relajarse en esta perfecta atalaya.

IMGP3923

Accediendo al casco histórico de Hondarribia.

panohondar1

El parador de Hondarribia.

El track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=10979144

 

Tras la gran jornada de montaña vivida en Somiedo, buscamos un lugar para dormir con la furgoneta por la comarca de Babia. Así terminamos aparcando junto a una iglesia y disfrutando de una cena de ensalada de restaurante de estrella Michelín, con todos los condimentos habidos y por haber. Había que nutrirse bien, ya que la mañana siguiente nos esperaba una caminata que en un principio tenía las dos Ubiñas y alguna cima más por objetivo; aunque al final el tiempo nos obligaría a rebajar nuestras pretensiones y dejarlo en una ida y vuelta de 11km y 1150m de ascenso acumulado a Peña Ubiña desde Torrebarrio.

mapaUbina

Mapa.

perfilUbina

Perfil.

Arrancamos en la húmeda mañana cruzando sobre el arroyo que atraviesa Torrebarrio (1243m) de norte a sur, como si fuésemos al barrio de La Vega. A nuestra izquierda aparece entonces una pista de tierra que avanza junto a los muretes de diferentes prados; continuamos por ella (NE) y pronto comenzamos a ganar altura dejando a nuestra derecha el roquedo de la Peña del Águila. Si nos giramos aquí y echamos un vistazo a Torrebarrio, nos recordará a cualquier pueblo pirenaico con sus tejados de pizarra; nada que envidiar a la gran cordillera.

IMG_6533

Tomamos la pista al cruzar el río.

panotorrebarrio1

Los tejados de pizarra nos traen recuerdos de otros territorios.

panoubinas1

Parece que el macizo de las Ubiñas se va a liberar de la niebla, pero nuestra esperanza se verá truncada…

Una vez llegados al collado Gamonal (1430m), habremos abandonado la pista con las inmensas paredes de Peña Ubiña sobre nosotros, para seguir los diferentes hitos y pinturas de PR que nos llevarán en dirección al collado que separa las dos Ubiñas. Tras superar el sendero que se desenvuelve (E-SE) entre derrubios y rocas, se llega al collado de El Ronzón (1937m); un verde prado entre la Ubiña Pequeña y Peña Ubiña, con el solitario promontorio rocoso de La Carba como lazo de unión entre las dos.

IMG_6548

Peña Ubiña se presenta imponente.

IMG_6549

Abandonamos la pista siguiendo los hitos.

IMG_6551

Entre rocas hacia el collado.

IMG_6557

La Ubiña Pequeña se quiere dejar descubrir entre la niebla

panoascenso1

La comarca de Babia queda muy abajo cuando estamos llegando al collado.

panopequena1

La Carba y Ubiña Pequeña desde el collado de El Ronzón.

panopequena2

Mirada atrás desde el collado.

La nube nos engulle en este punto, y nos resulta complicado adivinar por dónde continúa el ascenso a Peña Ubiña. Desde el collado enfilamos la ladera con orientación N-NW y no tardamos en encontrar los rastros del sendero que nos llevará hasta la cima. El comienzo es sencillo por un sendero con bastante pendiente pero en terreno herboso, aunque no tardará en aparecer la roca caliza que nos acompañará el resto del ascenso. La humedad de la nube en la que estamos metida convierte el terreno en bastante resbaladizo en sus tramos arcillosos, y unas sencillas trepadas que no pasan de primer grado se nos pueden atragantar un poco debido a esta misma razón. Una pena que no vemos nada, porque por lo demás la subida es entretenida y de disfrutar.

IMG_6564

Entramos en terreno calizo poco después de abandonar el collado.

IMG_6565

Sencillas trepadas se interponen en nuestro camino.

Las marcas blancas y amarillas nos guían hasta la cima meridional (2374m), desde donde seguimos la arista (NE) unos 300 metros, para terminar coronando nuestro objetivo del día: Peña Ubiña (2411m). El vértice, buzón y varias placas conmemorativas jalonan la cima; donde a pesar de no ver nada, disfrutamos de la simple estancia en el lugar, sentados, usando la roca a modo de sofá, como si fuera nuestro hogar…

IMG_6570

Arista final.

IMG_6572

Placa en la cima.

IMG_6580

Encontramos un buen “sofá” en la cima.

Pero unas gotas de lluvia nos hacen despertar de nuestro momento de relajación, y decidimos bajar por si la cosa va a más. Utilizaremos para ello el mismo camino, y según vamos llegando al collado de El Ronzón, sin mediar casi palabra damos por decidido que volveremos a Torrebarrio sin hacer ninguna cima más; Mikel me conoce bien, sabe que voy cansado y nos queda el viaje de vuelta, y además tampoco nos motiva subir a ninguna cumbre más para no ver nada. Así que desandando los primeros pasos de la jornada, nos plantamos de vuelta en el pequeño pueblo de la comarca de Babia; pero la sensación no es para nada de derrota, es de la victoria que invita a repetir en la zona.

El track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=13188296