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Una vez más me junto con Mikel, uno de mis mejores compañeros de aventuras. Nuestra idea principal era investigar el acceso del antiguo portillo de Angulo (Gorobel), pero debido al tiempo húmedo con el que nos encontramos, decidimos improvisar y realizar una ruta entorno a la cúspide de la Sierra Carbonilla: Peñota o Gurdieta. Sumando a esta cima la del Paredes, realizamos una vuelta circular en forma de 8, de 16km y 750 metros de desnivel positivo. En ella nos encontramos con un karst complicado pero sorprendente a la vez; ya que nos aguardarían tesoros como la Lobera de Gurdieta, vestigios de una antigua explotación de carbón y madera, un portillo olvidado como el de Los Tornos y otros rincones que deberíais descubrir vosotros mismos… Antes de seguir leyendo este reportaje, os recomiendo visitar la siguiente página, para que os situéis en la historia de esta montaña: http://arqytrad.blogspot.com.es/2009/07/gurdieta-el-monte-encantado.html

Mapa.

Mapa.

Perfil.

Perfil.

Partimos de la zona de aparcamiento que hay en lo alto del Puerto de Angulo (728m.), donde se encuentra un cartel informativo de Las Merindades (Burgos). Cruzando al otro lado de la carretera (NW) se toma una pista que nos ayuda a avanzar cómodamente en los primeros metros. Tras una cerrada curva a la derecha, se llega a una bifurcación en la continuamos por el sendero de la derecha (NE). El camino se difumina después, y avanzamos ayudados por nuestra intuición, a veces siguiendo surcos entre el brezo y otras veces por pasillos abiertos entre los cerrados bosques de hayas (N-NE).

Cartel de Las Merindades.

Cartel de Las Merindades.

Comenzamos caminando por pista.

Comenzamos caminando por pista.

Seguimos el pasillo abierto entre hayas.

Seguimos el pasillo abierto entre hayas.

Nuestra intuición no es mala, ya que llegamos a lo que parece ser un antiguo camino empedrado; que siguiéndolo hacia oriente, nos lleva al cortado de la sierra. Con Encima Angulo justo bajo nosotros, se abren algunos claros y disfrutamos de unas estampas un tanto fantasmagóricas. Durante unos metros seguimos pegados al acantilado, pero después el karst se vuelve complicado y decidimos intentar ir en línea recta hacia la cima del Paredes. Evitando varias simas en nuestro camino, llegamos a una alambrada que debemos cruzar. Más adelante nos encontramos con los restos de alguna borda, el único sentido que la encontramos es que la utilizaran para la explotación maderera; y luego salimos a campo abierto cerca de la cima ya. Tras buscar la cúspide, nos encontramos con el altivo vértice geodésico, al cual se accede por unas escaleras (Paredes, 1047m.).

Encontramos lo que parece un antiguo camino hacia el cortado.

Encontramos lo que parece un antiguo camino hacia el cortado.

Una parada para disfrutar de los claros.

Una parada para disfrutar de los claros.

Imágenes insólitas desde el cortado.

Imágenes insólitas desde el cortado.

Caminamos por un karst complicado.

Caminamos por un karst complicado.

Cruzamos la alambrada.

Cruzamos la alambrada.

Restos de una borda en medio de ninguna parte.

Restos de una borda en medio de ninguna parte.

Vértice de Paredes.

Vértice de Paredes.

Nuestra siguiente idea es ir hacia el portillo de Los Tornos; lo intentamos en línea recta, pero el bosque se cierra mucho; así que continuamos por campo abierto hacia la pista que rodea la montaña ( W ). Mientras observamos a lo lejos una torre de vigilancia, llegamos al camino y avanzamos por él hacia el collado entre el Paredes y el Cerro de Los Tornos (NE). Sorprendidos por el ruído de un aleteo, nos asomamos a una gran sima a nuestra derecha y vemos a una lechuza; y para nuestro asombro, se deja fotografiar con tranquilidad. Perdemos altura pasando junto a un depósito de agua, una charca y una fuente seca; y unos metros más adelante se llega a la bifurcación del collado. A la derecha el sendero por el que vamos a continuar hacia el portillo de Los Tornos, a la izquierda la pista por la que volveremos.

Puesto de vigilancia.

Puesto de vigilancia.

Seguimos la pista hacia el collado.

Seguimos la pista hacia el collado.

Cerca de la sima de la lechuza.

Cerca de la sima de la lechuza.

La lechuza se deja fotografiar.

La lechuza se deja fotografiar.

Llegando al depósito de agua.

Llegando al depósito de agua.

Fuente seca.

Fuente seca.

De camino nos topamos con los muros y el foso de la Lobera de Gurdieta; por allí guiaban los cazadores al lobo hasta que caía en el foso sin escapatoria alguna. Al llegar al portillo, observamos los restos de la maquinaria utilizada para descargar madera, por parte de la empresa papelera de Zalla a mediados del siglo pasado. Aquí se encuentra el sendero casi desaparecido que utilizaremos para bajar después; pero ahora seguiremos el cortado en busca de la cima del Gurdieta.

Lobera de Gurdieta.

Lobera de Gurdieta.

Restos de la estructura del descargadero de madera.

Restos de la estructura del descargadero de madera.

Avanzamos no muy rápido debido a la alta hierba, y después pasamos a dar saltos de losa en losa para evitar los agujeros del karst. La niebla en ocasiones nos deja ver los impresionantes cortados que tenemos junto a nosotros, mientras llegamos a la cima del Cerro de Los Tornos (1107m.). Unos 400 metros más adelante, nos volvemos a adentrar hacia la meseta para pasar por la cota 1115m., que en ocasiones ha sido confundida con la cima del Gurdieta. Esta zona resulta realmente complicada de caminar, y nos cuesta nuestro trabajo avanzar hacia el norte-noroeste en busca del prado que antecede a la cima de nuestro objetivo principal. Una vez en campo abierto ya, cruzamos la alambrada y superamos el contrafuerte situado frente a nosotros; llegando por fín a la cima de Peñota/Gurdieta (1126m.). Arriba dos buzones, uno oxidado con forma de casa y otro algo mejor conservado, hecho con una válvula. El tiempo parece que se alía con nosotros por unos segundos y nos deja disfrutar de las vistas sobre el Diente del Ahorcado.

Seguiremos el cortado paralelos al muro de la lobera.

Seguiremos el cortado paralelos al muro de la lobera.

Avanzamos junto al cortado.

Avanzamos junto al cortado.

Llegamos a la cota que a veces se ha confundido con el Gurdieta.

Llegamos a la cota que a veces se ha confundido con el Gurdieta.

Llegando al contrafuerte del Gurdieta.

Llegando al contrafuerte del Gurdieta.

Pequeño hueco abierto en la pared.

Pequeño hueco abierto en la pared.

Cima de Gurdieta.

Cima de Gurdieta.

La niebla nos da un respiro.

La niebla nos da un respiro.

Emprendemos el regreso descendiendo (SW) en busca del sendero que rodea estas montañas, y termina transformándose en la pista que seguimos desde el Paredes. Tras bajar del contrafuerte buscamos el paso habilitado que nos marca la entrada al sendero. Luego cruzaremos un prado y pasaremos a caminar por una cómoda calzada; que termina descendiendo al collado de la lobera. Desde ahí nos acercamos al portillo de Los Tornos (962m.) y seguimos el sendero, que en sus primeros metros desciende a la izquierda, pasando bajo el cable del sistema de descarga por un tramo un poco expuesto. Después gira a la derecha y desaparece entre el brezo; descendemos por donde mejor podemos buscando surcos y pasamos sobre una zona por la que corre el agua bajo nuestros pies. Una vez superados estos metros, se vuelve a encontrar el sendero, que baja a los pies del muro donde se suele formar una cascada. A partir de aquí continuamos perdiendo altura paralelos al arroyo, por su margen derecha. Al llegar a un pilón de agua, nos topamos con la senda que sale a la carretera del puerto de Angulo; cerca del PK 35.

Cruzando el paso habilitado.

Cruzando el paso habilitado.

El sendero se convierte en pista.

El sendero se convierte en pista.

Portillo de Los Tornos.

Portillo de Los Tornos.

Corto paso expuesto.

Corto paso expuesto.

Descendemos entre el brezo.

Descendemos entre el brezo.

Pasamos junto a la cascada.

Pasamos junto a la cascada.

Hayas trasmochas en el barranco de Los Tornos.

Hayas trasmochas en el barranco de Los Tornos.

Seguimos el cauce.

Seguimos el cauce.

Abrevadero.

Abrevadero.

Vista del portillo desde la carretera.

Vista del portillo desde la carretera.

Aunque es raro, toca terminar la ruta subiendo. Seguimos la carretera y antes de entrar en el túnel tomamos a la izquierda la pista del antiguo puerto. Abandonado por los continuos derrumbes, este tramo nos ofrece bonitas perspectivas de la cascada de San Miguel. Y así tras haber vivido una bonita aventura, llegamos al punto donde dejamos el coche, contentos de haber descubierto rincones tan singulares, a muy poca distancia de casa.

Mirada atrás desde la carretera del puerto.

Mirada atrás desde la carretera del puerto.

Continuamos por la carretera antigua.

Continuamos por la carretera antigua.

Cascada de San Miguel.

Cascada de San Miguel.

Llegando al final del recorrido.

Llegando al final del recorrido.

El track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8989885

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 Esta es mi última salida montañera del 2010; un paseo invernal a la cascada de San Miguel, el Urieta y el Moscadero. Mañanera de 12km y apenas 500 metros de desnivel positivo que hice en compañía de Mikel y Mendi, dos “socios” que me resultan inseparables en las montañas.

Mapa.

Perfil de la ruta.

Sin madrugar demasiado, nos plantamos en el puerto de Angulo y encontramos más nieve de la que esperábamos en la explanada donde se deja el coche. Así pues, nos ponemos las polainas y cruzamos la barrera giratoria para dar nuestros primeros pasos por la senda que lleva a los puestos palomeros. Decidimos acercarnos al cortado para disfrutar de las vistas, y caminamos paralelos a él.

Comenzamos en la explanada que hay en lo alto del puerto.

Nos acercamos al cortado.

Desde el cortado vemos la cascada, que escasea en agua.

Detalle de la cascada de San Miguel.

Pronto encontramos el camino que baja hacia la cueva donde nace la cascada de San Miguel. Nos acercamos hasta élla, hoy tiene un aspecto más fiero que la última vez que la visité, los carámbanos de hielo amenazan con caer sobre nuestras cabezas. Es más, en poco tiempo escuchamos un par de desprendimientos de hielo que nos ponen bajo aviso.

Bajamos a la cueva.

Llegamos a la entrada.

Encontramos hielo en la entrada de la cueva por todos lados.

En el interior encontramos una pequeña cascada.

Después ladeamos y ganamos altura hasta cruzar una alambrada cercana a la famosa lobera. Tomamos la senda del bosque en ese punto y entonces comenzamos a arrepentirnos un poco de haber dejado las raquetas en el coche; nos hundimos un poco más en la nieve a cada paso que damos. En vez de seguir el camino hasta el final, giramos a nuestra izquierda para cruzar por lo que parece un pasillo abierto en medio del bosque, que nos servirá de atajo hacia el Urieta.

Salimos de la cueva.Encontramos otra pequeña cueva rodeada de carámbanos.

Cruzamos la alambrada.

Tomamos la senda del bosque.

Tras salir del bosque continuamos en línea recta superando la dura pendiente; a nuestra derecha vemos una sima con grandes cornisas que resultan algo peligrosas; menos mal que le avisé a Mikel, que ya iba a pisar sobre una… Poco después llegamos a la planicie, desde donde ya podemos adivinar la cima del Urieta. Avanzamos admirando una nube que se avalanza sobre el Gurdieta a modo de cascada y llegamos al buzón sin complicaciones: Urieta (1.118m.).

La sima está cubierta por cornisas.

Dejamos a nuestra izquierda un valle de dolinas.

Ya se adivina la cima del Urieta.

Buzón de Urieta.

Foto de cima.

Mirando al este podemos adivinar donde se encuentra nuestra siguiente cima; vamos dibujando una U para no perder altura y llegamos al joven buzón del Moscadero, del año 2.010 (1.138m.). Una foto de cima e iniciamos el descenso por la loma que rodea el Hondón del Hayal. Cuando nos encontramos a la altura de 930 metros, giramos a la derecha encontrando la senda que lleva de vuelta a la lobera. Ya comienza a calentar y lo que antes era tierra helada bajo la nieve, ahora es puré de barro.

Encontramos otra dolina en el camino.

Hacia el Moscadero.

El "joven" buzón.

Foto de cima en el Moscadero.

Iniciamos el descenso por la loma.

Tomamos la senda que lleva de vuelta a la lobera.

Pasamos junto a la lobera de San Miguel y realizamos los últimos metros comentando la salvajada que ha hecho alguien con los skis, hay huella continua y se ve que ha pasado con ellos sobre piedras y tierra; mucho mono tenía que tener… En fin. El sol reina cuando llegamos al coche, y a pesar de que se haya tratado de una mañanera, el sabor de boca que nos ha dejado la ruta ha sido muy dulce. La siguiente en el 2.011.

Pasamos junto a la lobera.

Vemos el macizo de Ganekogorta a lo lejos.

El track:  http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1389608