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Esta ruta es la realizada en la marcha social de Mendiko Lagunak del 2.014; que como no pude ir y me pareció una ruta muy interesante, la realicé “a posteriori” con el amigo Kepa. Una vez más recorreremos las tierras de nuestra querida Sierra Salvada o Gorobel; conociendo el portillo de Abate, la cueva de Los Araos y la cueva del Hayal de Curtiveranos. Una circular de unos 14,5km y +750m. en la que disfrutaremos de vistas vertiginosas; y en la que no nos tendremos que olvidar el frontal para recorrer los 470 metros de la cueva de Curtiveranos.

Mapa de la ruta.

Mapa de la ruta.

Ortofoto.

Ortofoto.

Perfil del recorrido.

Perfil del recorrido.

Nuestra ruta parte de territorio burgalés, de Encima Angulo (480m.); un pueblo cercano al puerto de Angulo. Al llegar a la entrada del pueblo por la carretera A-3630, encontramos un pequeño hueco donde dejar el coche. Comenzaremos atravesando el pueblo en dirección suroeste, para salir por la pista que se dirige hacia el barranco formado por la cascada de San Miguel El Viejo. Así daremos un rodeo con la intención de disfrutar de mejores vistas sobre este fenómeno geológico, siguiendo la pista a la izquierda cuando gira para cruzar sobre el arroyo; aunque no es realmente necesario.

Al aparcar el coche nos damos cuenta de que la niebla nos acompañará en parte del recorrido.

Al aparcar el coche nos damos cuenta de que la niebla nos acompañará en parte del recorrido.

Seguimos la pista tras atravesar Encima Angulo.

Seguimos la pista tras atravesar Encima Angulo.

A continuación la pista gira al noreste y gana altura hacia Haedo de Angulo (513m.); entramos por la iglesia y al llegar al último caserío la pista se convierte en una antigua calzada. Cruzaremos una langa después y nos adentramos en un sombrío pero impresionante hayal (E-SE). Cuando llevamos unos 3,5km de ruta, un camino se bifurca a nuestra derecha y comienza a ganar altura (W-SW); esta es nuestra elección. Siguiendo este camino hasta su final, ganaremos altura de una forma progresiva; hasta terminar saliendo del hayal a pocos metros de los verticales muros de la cara norte de la sierra.

Pasamos junto a la iglesia de Haedo Angulo.

Pasamos junto a la iglesia de Haedo Angulo.

Abandonando la pista entramos en una antigua calzada.

Abandonando la pista entramos en una antigua calzada.

Entramos en un impresionante hayal.

Entramos en un impresionante hayal.

En esta bifurcación continuamos a la derecha.

En esta bifurcación continuamos a la derecha.

Y comenzamos a ganar altura.

Y comenzamos a ganar altura.

Tras algún zig-zag la pendiente se acentúa.

Tras algún zig-zag la pendiente se acentúa.

Ahora el terreno se encuentra dominado por altas hierbas (atentos a las garrapatas en verano) en una inclinadísima ladera; que dificultan bastante la progresión. Deberemos seguir ganando altura hacia la pared a la vez que avanzamos hacia el suroeste. De esta forma encontraremos los rastros del sendero colgado que lleva hacia el portillo de Abate. Hoy nos ha tocado día de niebla y apenas nos damos cuenta; pero nos encontramos en un sendero bastante expuesto; donde las vistas son impresionantes en día despejado. Cruzamos una alambrada y disfrutamos del tramo más interesante de este camino; vamos rodeando la sierra hacia el sur y pasamos a una ladera algo menos expuesta, con el Salto de San Miguel frente a nosotros ya.

Al salir del bosque, entramos en una herbosa ladera para arrimarnos a las paredes.

Al salir del bosque, entramos en una herbosa ladera para arrimarnos a las paredes.

Encontramos el sendero del portillo de Abate.

Encontramos el sendero del portillo de Abate.

Vamos rodeando la peña poco a poco.

Vamos rodeando la peña poco a poco.

Aunque a nuestra izquierda divisamos algún canal que nos serviría para atajar hacia el Urieta, continuamos hacia las cercanas paredes que tenemos de frente (S). Vemos como un sendero de cabras avanza bajo las mismas, decido seguirlo mientras Kepa se queda en este punto; y termino llegando a la cueva de Araos. Parece ser que se trata de una cueva sepulcral de unos 300 metros de longitud, ya habitada en la prehistoria. En este blog podéis ampliar la información: http://sierrasalvada.blogspot.com.es/2014/01/cueva-de-araos.html Como Kepa se había quedado atrás, en esta ocasión decido no adentrarme más que unos pocos metros en la cueva y vuelvo a donde le dejé.

Vemos algún canal que nos serviría para atajar hacia Urieta.

Vemos algún canal que nos serviría para atajar hacia Urieta.

Avanzamos hacia las paredes que tenemos frente a nosotros.

Avanzamos hacia las paredes que tenemos frente a nosotros.

Seguimos el sendero que va bajo estas paredes.

Seguimos el sendero que va bajo estas paredes.

Nos vamos acercando a la cueva de Araos.

Nos vamos acercando a la cueva de Araos.

Entrada a la cueva de Araos.

Entrada a la cueva de Araos.

Panorámica desde la entrada de la cueva.

Panorámica desde la entrada de la cueva.

Una mirada al exterior desde el interior de la cueva.

Una mirada al exterior desde el interior de la cueva.

No es complicado adentrarse en la cueva.

No es complicado adentrarse en la cueva.

Curiosos salientes bajo nosotros.

Curiosos salientes bajo nosotros.

Una vez junto con mi compañero de nuevo, avanzamos sobre las paredes que llevan a la cueva y giramos hacia el Este; progresando por una hoyada en la que seguimos una hilera de antiguas repisas de carboneras. A continuación salimos a campo abierto con la loma del Urieta frente a nosotros; solo tendremos que buscar la cota más alta para terminar llegando al buzón colocado por el Gasteiz en el 96 (Urieta, 1.117m.).

Al levantarse las nubes vemos la Sierra Carbonilla y Montes de La Peña.

Al levantarse las nubes disfrutamos de las vistas del cordal que se extiende al Oeste.

Avanzamos entre carboneras.

Avanzamos entre carboneras.

Parte de la fauna que podremos encontrar.

Parte de la fauna que podremos encontrar.

Por campo abierto hacia el Urieta.

Por campo abierto hacia el Urieta.

Foto de cima con el buzón del Urieta.

Foto de cima con el buzón del Urieta.


La ruta continúa hacia oriente; intentamos mantener la altura hasta llegar al comienzo del Hayal de Curtiveranos; situado sobre el portillo de Aro. Comenzamos entonces a descender paralelos a una alambrada, entre un caos de rocas cubiertas de musgo y hayas, y cuando llegamos a la cota de 1.050m. giramos a la izquierda en busca de la entrada de la cueva de Curtiveranos. Nos colocamos los frontales y la humedad nos engulle al adentrarnos en la cavidad; apenas sirve de nada utilizar los flashes de nuestras cámaras por el reflejo de las gotas microscópicas. Se trata de una amplia galería tapizada con resbaladizas rocas, impresionante a pesar de no tener enrevesadas formaciones; y sin peligro de pérdida, ya que tras unos 470m. saldremos a la boca situada en la ladera norte de la sierra.

Las nubes juegan a dibujar curiosas formaciones.

Las nubes juegan a dibujar curiosas formaciones.

Encontramos esta sima en nuestro camino.

Encontramos esta sima en nuestro camino.

Panorámica hacia el Aro en nuestro camino hacia Curtiveranos.

Panorámica hacia el Aro en nuestro camino hacia Curtiveranos.

Llegamos al inicio del hayal de Curtiveranos.

Llegamos al inicio del hayal de Curtiveranos.

Las rocas se encuentran cubiertas por un manto verde.

Las rocas se encuentran cubiertas por un manto verde.

Encontramos la cueva de Curtiveranos.

Encontramos la cueva de Curtiveranos.

La boca de entrada es amplia.

La boca de entrada es amplia.

Toda la cueva es una enorme galería.

Toda la cueva es una enorme galería.

Caminamos con cuidado de no resbalar.

Caminamos con cuidado de no resbalar.

Bonita colada.

Bonita colada.

Vamos llegando a la salida.

Vamos llegando a la salida.

Esta boca es un poco más pequeña que por la que entramos.

Esta boca es un poco más pequeña que por la que entramos.

La boca se estrecha en su salida y mezclamos un cúmulo de sensaciones al salir de la cueva. La sensación de libertad al disfrutar de las asombrosas vistas, se mezcla con la del contraste de la humedad interior y el bochorno exterior. Pero hay que dejar el éxtasis de lado y continuar bajando por la herbosa ladera que nos rodea. Una vez más ojo con las garrapatas y de no llegar rodando al sendero que hay bajo nosotros. Seguimos el camino hasta llegar a una torrentera; en este punto decidimos bajar directamente bosque a través por una empinadísima ladera. Terminamos llegando a un antiguo camino, seguramente utilizado para la explotación de las hayas antaño; y este nos llevará hasta el camino que asciende de Haedo al portillo de Aro. Una vez en este camino, perteneciente al Camino Real de La Sopeña; solo nos queda regresar a Haedo y allí antes de llegar a la iglesia, tomar a la derecha el sendero que ataja hacia Encima Angulo; nuestro punto de partida.

Mezcla de sensaciones al salir de la cavidad.

Mezcla de sensaciones al salir de la cavidad.

Salida de la cueva.

Salida de la cueva.

El camino del portillo de Aro visto desde la salida de la cueva.

El camino del portillo de Aro visto desde la salida de la cueva.

Tras bajar unos metros así se ve el lugar por el que hemos salido de la cueva.

Tras bajar unos metros así se ve el lugar por el que hemos salido de la cueva.

Seguimos el maltrecho sendero hacia la torrentera.

Seguimos el maltrecho sendero hacia la torrentera.

Justo antes de la torrentera bajamos bosque a través.

Justo antes de la torrentera bajamos bosque a través.

La bajada es bastante fuerte.

La bajada es bastante fuerte.

Encontramos lo que parece un antiguo camino tapado por la hojarasca.

Encontramos lo que parece un antiguo camino tapado por la hojarasca.

Bajamos en busca del camino inicial.

Bajamos en busca del camino inicial.

Enlazamos con el camino que viene de Haedo Angulo.

Enlazamos con el camino que viene de Haedo Angulo.

Encontramos fresas silvestres al llegar a Haedo.

Encontramos fresas silvestres al llegar a Haedo.

Volvemos sobre nuestros pasos.

Volvemos sobre nuestros pasos.

Atajamos por el camino que hay a nuestra derecha antes de la iglesia.

Atajamos por el camino que hay a nuestra derecha antes de la iglesia.

Vistas hacia Aro al llegar a Encima Angulo.

Vistas hacia Aro al llegar a Encima Angulo.

Es una ruta que, os aseguro, os sorprenderá. Mil gracias a Mendiko Lagunak por compartirla.

El track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=7742990

 Esta es mi última salida montañera del 2010; un paseo invernal a la cascada de San Miguel, el Urieta y el Moscadero. Mañanera de 12km y apenas 500 metros de desnivel positivo que hice en compañía de Mikel y Mendi, dos “socios” que me resultan inseparables en las montañas.

Mapa.

Perfil de la ruta.

Sin madrugar demasiado, nos plantamos en el puerto de Angulo y encontramos más nieve de la que esperábamos en la explanada donde se deja el coche. Así pues, nos ponemos las polainas y cruzamos la barrera giratoria para dar nuestros primeros pasos por la senda que lleva a los puestos palomeros. Decidimos acercarnos al cortado para disfrutar de las vistas, y caminamos paralelos a él.

Comenzamos en la explanada que hay en lo alto del puerto.

Nos acercamos al cortado.

Desde el cortado vemos la cascada, que escasea en agua.

Detalle de la cascada de San Miguel.

Pronto encontramos el camino que baja hacia la cueva donde nace la cascada de San Miguel. Nos acercamos hasta élla, hoy tiene un aspecto más fiero que la última vez que la visité, los carámbanos de hielo amenazan con caer sobre nuestras cabezas. Es más, en poco tiempo escuchamos un par de desprendimientos de hielo que nos ponen bajo aviso.

Bajamos a la cueva.

Llegamos a la entrada.

Encontramos hielo en la entrada de la cueva por todos lados.

En el interior encontramos una pequeña cascada.

Después ladeamos y ganamos altura hasta cruzar una alambrada cercana a la famosa lobera. Tomamos la senda del bosque en ese punto y entonces comenzamos a arrepentirnos un poco de haber dejado las raquetas en el coche; nos hundimos un poco más en la nieve a cada paso que damos. En vez de seguir el camino hasta el final, giramos a nuestra izquierda para cruzar por lo que parece un pasillo abierto en medio del bosque, que nos servirá de atajo hacia el Urieta.

Salimos de la cueva.Encontramos otra pequeña cueva rodeada de carámbanos.

Cruzamos la alambrada.

Tomamos la senda del bosque.

Tras salir del bosque continuamos en línea recta superando la dura pendiente; a nuestra derecha vemos una sima con grandes cornisas que resultan algo peligrosas; menos mal que le avisé a Mikel, que ya iba a pisar sobre una… Poco después llegamos a la planicie, desde donde ya podemos adivinar la cima del Urieta. Avanzamos admirando una nube que se avalanza sobre el Gurdieta a modo de cascada y llegamos al buzón sin complicaciones: Urieta (1.118m.).

La sima está cubierta por cornisas.

Dejamos a nuestra izquierda un valle de dolinas.

Ya se adivina la cima del Urieta.

Buzón de Urieta.

Foto de cima.

Mirando al este podemos adivinar donde se encuentra nuestra siguiente cima; vamos dibujando una U para no perder altura y llegamos al joven buzón del Moscadero, del año 2.010 (1.138m.). Una foto de cima e iniciamos el descenso por la loma que rodea el Hondón del Hayal. Cuando nos encontramos a la altura de 930 metros, giramos a la derecha encontrando la senda que lleva de vuelta a la lobera. Ya comienza a calentar y lo que antes era tierra helada bajo la nieve, ahora es puré de barro.

Encontramos otra dolina en el camino.

Hacia el Moscadero.

El "joven" buzón.

Foto de cima en el Moscadero.

Iniciamos el descenso por la loma.

Tomamos la senda que lleva de vuelta a la lobera.

Pasamos junto a la lobera de San Miguel y realizamos los últimos metros comentando la salvajada que ha hecho alguien con los skis, hay huella continua y se ve que ha pasado con ellos sobre piedras y tierra; mucho mono tenía que tener… En fin. El sol reina cuando llegamos al coche, y a pesar de que se haya tratado de una mañanera, el sabor de boca que nos ha dejado la ruta ha sido muy dulce. La siguiente en el 2.011.

Pasamos junto a la lobera.

Vemos el macizo de Ganekogorta a lo lejos.

El track:  http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1389608